18/9/12

El Legado de Bourne (The Bourne Legacy)

Hoy he visto El Legado de Bourne (The Bourne Legacy), un quiero y no puedo en toda regla.

Pobre Jeremy
Tony Gilroy dirige y coescribe junto a su hermano el guión de esta cuarta entrega de superagentes secretos basada en los personajes de Robert Ludlum y en una de las secuelas escritas por Eric Van Lustbader. Que Gilroy fuese uno de los guionistas de la trilogía protagonizada por Matt Damon no ha sido inconveniente para que se olvidase de cómo se narra un thriller y cómo se rueda una película de acción. De la misteriosa trama genialmente expuesta por Doug Liman en El Caso Bourne y las trepidantes escenas de persecución y tiroteos dirigidas por Paul Greengrass en El Mito de Bourne y El Ultimátum de Bourne, pasamos a una reiteración de una historia ya tratada, expuesta y rematada y tres escenas de acción flojas y sin gancho.

Está enfadado, quiere sus pildoritas
La trama nos cuenta como la presión de Bourne por todo el mundo ha comprometido el secreto mejor guardado de la CIA y deciden cortar de raíz, se cargan a todos sus superagentes dopados. Pero claro, uno escapa y huye junto con una doctora para que le solucione ciertos asuntillos de adicción. Que si Treadstone por aquí, Outcome por allá y unos nuevos llamados LARX, todos muy preocupados en ser mejor que los anteriores pero un estorbo para los posteriores.

Jeremy Renner interpreta eficazmente a Aaron Cross, el renegado protagonista. Rachel Weisz es su pareja femenina y la pobre se pasa toda la peli asustada. Scott Glenn es uno de los enlaces con la trilogía previa y junto con Stacy Keach y Edward Norton forman el grupo aburrido de la trama donde nos repetirán todo lo que ya sabemos y llegarán a las mismas conclusiones que sus predecesores.

Doctora, ¿qué me pasa?
Y es que la parte política y sobre la amoralidad de los altos mandos, no es más que una vuelta a tratar los mismos temas de las anteriores sin introducir absolutamente nada nuevo. Si se recorta toda esta parte, la película sería un poco más ágil y se entendería igual.

Norton a lo Gere
En cuanto a la acción, digamos que poca y mala. Tras las geniales coreografías de Damon y el poderoso estilo de Liman y Greengrass, entiendo que Gilroy lo tuviese difícil para ganar en las comparaciones. Pero es que no hay por donde coger sus tristes tres escenas con movimiento, sobre todo el supuestamente grandioso duelo final. Básicamente consiste es una sosa persecución en moto mientras algún técnico golpea la cámara sin compasión para que el publico no pueda ver lo triste del escenario. El resultado son quince minutos borrosos y una caída de los protas de la moto antes de darse contra un murete.

El final forzado en el barquito con la música de Moby casi parece un robo de la trilogía que precede a esta cuarta parte que todos olvidaremos cuando se hable de Bourne. ¿Qué hay otro Bourne a parte de Damon? ¿te referirás al de Richard Chamberlain no?
La persecución en motico
Aquí el tráiler. Lo mejor que puedes hacer es verte las tres anteriores que son geniales. Gracias a la acción de Bourne se reinventó Bond en Casino Royale, espero que en esta no se fijen para Skyfall. Un 5.

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