13/6/14

Sólo los Amantes Sobreviven (Only Lovers Left Alive)

Sólo los Amantes Sobreviven (Only Lovers Left Alive), una sobre seguir adelante metódicamente, con desgana y por inercia.

Si quitas la fuente molona te cargas el cartel
El regreso de Jim Jarmusch ha obligado a muchos modernetes a salir de sus escondrijos. Amparados por la protección de la noche, o buscando sombras entre edificios, muchos se abandonarán a la luz del proyector y disfrutarán como nunca. Y es que ahora ya no son músicos, delincuentes, samuráis afroamericanos o solteros desesperados, ahora a sus seguidores les toca ser vampiros nihilistas rendidos a lo trendy.

La trama nos presenta a dos seres inmortales bebedores de sangre de los que no sabemos su edad pero intuimos eterna. Ella está en Tánger y él en Detroit y, ya sea por aburrimiento o costumbre, deciden juntarse una vez más. Coleccionan cosas de tiempos pasados, siempre los mejores, y su propia relación se ha convertido ya en uno de esos objetos de adorar llegado el momento. Vuelven a amarse hasta que algo les haga separarse y se repita el ciclo al que se han rendido. En definitiva, vuelven a vivir un poco.

Morrison y Cobain pasados de hypsters
La capacidad de Tilda Swinton para resultar etérea asusta, si flotase no estaría más conseguido. Su mirada entre cansada y aun hambrienta choca con su compañero, un Tom Hiddleston que logra molar hasta el hastío. Su personaje, ser de la noche magnético, músico y depresivo, es una chocolatina que se deshará en las bocas de sus stalker internautas.

La pedantería de Jarmusch molestará a muchos y mecerá a otros. Como pasa con Allen en Midnight in Paris, si sabes jugar con ella y eres capaz de disfrutar de esa oscuridad fingida y encantadora, saldrás de la sala buscando desesperadamente unas gafas de sol y el fondo de un bar de mala muerte. Sus protagonistas han sabido hacer que todo funcione si uno lo desea.

Catálogo de Ray-Ban
Para hacer más fácil el viaje, la banda sonora de SQÜRL y Jozef van Wissem es una joya. Pesada y perfecta, sumerge tu conciencia en el letargo en el que debe estar. La canción que nos despierta de todo, deleite libanés de Yasmine Hamdan, funciona tanto dentro como fuera de la pantalla.

Si no quieres ver una película de vampiros y puedes disfrutar de Jarmusch jugando, es una experiencia embriagadora y perfumada que te acompaña mucho después de los títulos de crédito. Si no es el momento para que un moderno te tome el pelo, date la vuelta y elige otra que esta no toca.

Qué
Aquí el trailer. Tiene el punch que le faltó a Thirst y el poso no del todo conseguido de Byzantium. Un 8.

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