28/2/15

Wax

Wax, el terror clásico patrio, hoy.

Tú graba que ya verás qué bien
Largometraje realizado por Víctor Matellano que se presentó entre aplausos en la pasada edición de Nocturna, un marco perfecto para una producción de este tipo. Loca, deslavazada y bastante amateur, caldeó el ambiente en la entrada como si se tratase del estreno más esperado de la edición.

La pasión por el terror de Matellano está presente de un modo aun más exagerado que en ¡Zarpazos! Un viaje por el spanish horror, un bonito documental que dedicó al cine que le obsesiona y en el que están presentes los homenajes que ahora se permite. Y es que lo mejor que se puede decir de Wax es precisamente eso, rebosa amor por el género y respeto por los grandes maestros.

La trama nos presenta a un tipo que va a grabar un reality en el museo de cera de Barcelona. El reto es pasar dentro toda la noche, incomunicado, rodeado de cámaras y filmando todo lo que ocurra. El problema es que una de las nuevas figuras, la que representa al temido Dr. Knox, parece estar más viva que sus compañeras.

Lo curioso es que el cariño que desprende este proyecto se transmite al público y la sensación en la sala, al menos en aquel lejano pase, era de buen rollo y conciliación, nadie quería decir nada malo. La cámara en primera persona cansa rápido, el guión es flojo, hay decisiones de montaje que no se comprenden y retazos de ideas que no terminan de eclosionar pero, aun así, la conclusión final es que estamos ante una película simpática. Una nueva oportunidad de ver en pantalla grande a Jack TaylorLone Fleming o incluso oír la voz del inmortal Paul Naschy que, desaparecido hace ya seis años, vuelve a ser lo mejor de una película.

El Dr. Knox en el currele
Aquí el trailer. Si eres un amante del trabajo de cualquiera de los nombres que he mencionado no lo dudes. Si no conoces a nadie pera la premisa te hace gracia, prueba suerte. Un 6.

27/2/15

Kingsman: Servicio secreto (Kingsman: The Secret Service)

Kingsman: Servicio secreto (Kingsman: The Secret Service), de pobre macarra de barrio a elegante asesino internacional.

La gente que mole, al cine
Quinta película de Matthew Vaughn y quinto título recomendable. El inglés va enfilado y, de la mano de Jane Goldman y con el cómic en el corazón, está construyendo una carrera que ya es de obligado seguimiento.

El proyecto nace cuando el propio Vaughn comenta a Mark Millar, con quien ya trabajó en la adaptación de Kick-Ass, su intención de hacer una cinta de espías. Su idea viene de su amor por el género y de una anécdota de Terence Young, director de Agente 007 contra el doctor No, en la que explica que tuvo que convivir durante unas semanas con Sean Connery para enseñarle los modales de un caballero. Millar se pone manos a la obra y, junto a Dave Gibbons y siempre bajo la supervisión de Vaughn, edita el cómic The Secret Service. Dos años después, tenemos la versión cinematográfica de lo que promete ser una saga a destacar.

La trama nos presenta a Eggsy, un joven que malvive en su barrio viendo cómo su padrastro maltrata a su madre y siendo ninguneado por sus peligrosos vecinos. Tras meterse en otro jaleo callejero, es rescatado por un tipo elegante y peligroso que parece deberle algo. Desde ese momento, entrará en una exclusiva escuela de entrenamiento para futuros agentes de una organización secreta, y a molar. Todo mientras un extraño villano, con esbirro letal incluido, planea una masacre a escala global.

Macarra afrontando su cambio radical
Taron Egerton es el chaval que saldrá de las calles para vivir aventuras. Correcto, más con el traje que con la gorra, su trabajo y resultado ha debido convencer desde dentro porque ha sido uno de los nombres más murmurados para el nuevo Spider-Man, al menos antes del rumor del cambio de raza. Colin Firth está absolutamente sublime. La película gana enteros en cada plano donde aparece, que no son pocos, y combina a la perfección la elegancia con la capacidad para matar sin inmutarse.

Samuel L. Jackson es el exagerado villano. A alguno molestará su absurda construcción del personaje pero, si algo tienen los Bonds clásicos, referentes principales del director durante toda la producción, son malvados excéntricos y ayudantes maquiavélicos. Aquí también se cumple y tenemos a una letal Sofia Boutella cortando cabezas con sus prótesis de piernas. Como curiosidad truculenta, la idea de este asesino de patas de cuchilla, que ya estaba en el cómic, vino por la fama de Oscar Pistorius en los Juegos Paralímpicos y, en un principio, era el propio atleta quien iba a interpretar el papel. Los turbios acontecimientos posteriores hicieron esto imposible.

El ángel exterminador
No ocurrió esto con los geniales Mark Strong y Michael Caine, que mejoran todo proyecto en el que aparecen, y con el bueno de Mark Hamill que sale haciendo un papel que vendría a ser el mismo que el del trabajo de Millar, pero no. Y es que si hay que destacar otro punto a favor de la adaptación de Goldman y Vaughn, es que saben transformar en otra cosa lo que funciona en el noveno arte pero nunca en el séptimo. Se echan de menos algunos detalles, es cierto, pero igual que creo que Kick-Ass era algo inferior como película, aquí el celuloide ha ganado la partida a las viñetas.

Violenta, divertida, gamberra y elegante, todo a la vez. Un combo que convencerá a todo fan del cine de espías con la mente abierta y entusiasmará al que busque entretenerse a lo bestia, en el sentido más amplio. No esperes piedad, en esta peli explotan cabezas. Y luego está lo de la escena de la iglesia que es glory bendit.

Para quedarme a gusto del todo, aquí la lista de las pelis de Matthew Vaughn hasta la fecha, aprovechando que el tío lleva cinco de cinco:

2004 - Layer Cake 7'5
2007 - Stardust 8'0
2010 - Kick-Ass: Listo para machacar (Kick-Ass) 7'5
2011 - X-Men: Primera generación (X-Men: First Class) 8'0
2014 - Kingsman: Servicio secreto (Kingsman: The Secret Service) 8'0

El perro se llama JB, intenta adivinar por quién y no acertarás
Aquí el trailer. A ver si además de crear nueva franquicia, el éxito de esta empuja otro proyecto de Millar y dejan a Nacho Vigalondo rodar Super Crooks. Un 8.

26/2/15

Samba

Samba, otra ración de cine social para todos los públicos.


A pasarlo bien
Nueva película de Olivier Nakache y Eric Toledano tras petarlo con Intocable. Han decidido no arriesgar y apuestan por una repetición del esquema. Más gente de gran corazón que lo pasa mal, más suave denuncia social y más buen rollito para no amargar el día a nadie.

La trama nos cuenta cómo un simpatiquísimo inmigrante africano se encuentra al borde de ser exportado tras diez años en Francia. Consigue librase por poco pero sigue sin permiso de trabajo, lo que le llevará a conocer a otros encantadores personajes, todos exponiendo la complicada situación por la que pasan pero siendo buena gente porque no hace falta no serlo. Además hay una subtrama con Charlotte Gainsbourg en la que nos explican por qué parece que está ida de la olla, pero no os lo creáis, son las secuelas de Nymphomaniac.

Omar Sy es el protagonista y cumple como se esperaba. Tanto en su vida diaria buscándose la vida como en su relación con Gainsbourg, su personaje fuerza que te caiga bien hasta que te lo quieras llevar a casa.

Y es que el problema de Samba es que es tan consciente de lo que funcionó de la anterior que todo se vuelve aun más blanco. Incluso metiendo bromas fuera de lugar, como una escena con unos zapatos que no entendí, el drama que sirve de trasfondo se difumina hasta desaparecer. El resultado de esto es, irremediablemente, una cinta menos interesante.

Alguna canción bonita para salpimentarlo todo y listo, nuevo éxito de taquilla. No creo que llegue a lo que consiguió la anterior, esos son raras excepciones, pero se defenderá sin problemas y hará que su público salga de la sala sintiéndose mejores personas por preocuparse por la inmigración.

Arreglando unos papelillos
Aquí el trailer. Rodada antes de la tragedia de hace unos meses, el contexto en el que se estrena es radicalmente opuesto al que se esperaba, veremos qué ocurre. Un 6.

23/2/15

Oscar 2015

Aquí es, esta es mi reseña anual de los premios Oscar, la buena. Como resumen muy rápido para los despistados, es el año de Birdman, de El gran hotel Budapest y de Whiplash. También es el de Boyhood, aunque la cosa se quedó en nada, el del robo a La Lego película y el del complejo conflicto internacional de Sonia Monroy. Una vez entendido el contexto, vamos con la miga.

Legen, wait for it, nothing
Neil Patrick Harris fue el maestro de ceremonias y su trabajo se puede dividir en dos bloques bien diferenciados. Por un lado el genial número musical introductorio, divertido, entonado y con las geniales colaboraciones de Anna Kendrick y Jack Black. Por otro, las tres horas y cuarto de gala restantes, con cortas intervenciones faltas de gracia donde se intentaba jugar con humor blanco y aburrido. Por si esto fuese poco triste, se insistió en un mal gag recurrente que terminó en un chiste aun peor. Con lo que el actor puede dar de sí, una pena.

Los números musicales no ayudaron a que el tiempo pasara más rápido y sólo la divertida actuación de The Lonely Island y Tegan and Sara interpretando el temón Everything Is Awesome, Batman incluido, se salvó de la quema. Alguno disfrutó también de la interpretación de Common y John Legend y, los más valientes, aplaudieron un medley de Lady Gaga con canciones de Sonrisas y lágrimas. Yo, que lo único que me interesa menos que Sonrisas y lágrimas es Lady Gaga, tuve que luchar contra mis párpados seriamente.

Digamos que en el cómputo global, si hacemos la obligada aunque absurda comparación con los Goya de este año, los Oscar han sido más aburridos, menos cutres e igual de largos. Eso sería un empate pero reconozco que contar con dos canciones menos de Miguel Poveda en playback triste, hace que ganen puntos los yankis. Pero vamos ya a los premios que estáis muy nerviositos y yo muy cansado.

Gaga a punto de irse a fregar
En los apartados de cortometrajes, por quitarnos rápido lo que no habéis visto, ganaron Buenas migas (Feast), Crisis Hotline: Veterans Press 1 y The Phone Call en animación, documental y ficción respectivamente. El primero es el que acompañaba al inicio a Big Hero 6, ganadora como largometraje de animación y primer bache de la noche. No por sorprendente, La Lego película no estaba nominada así que ya se sabía que no ganaría la mejor, si no porque la vencedora, a parte de dos protagonistas y un escenario formidable, no tiene nada más.

La mejor película extranjera siguió el guión esperado y fue para la polaca Ida, la historia de una novicia que descubre las vivencias de su familia durante el holocausto, como Sor Citroen pero sin rotondas y parabarabás. Una pena lo de Relatos salvajes pero estaba claro que no era el año. Lo mismo ocurrió en la sección de documentales donde Citizenfour se llevó lo que le correspondía. Reconozco que es historia, ver en primera mano a Snowden viviendo los momentos por los que será recordado es un regalo de nuestro tiempo, pero el olvido de otras chuladas como Jodorowsky's Dune o Electric Boogaloo: The Wild, Untold Story of Cannon Films, es una pena.

Emma y Oscar de Lego, gloria todo
En cuanto a las categorías generales, hay siete películas con un premio cada una antes de que hablemos del trío triunfador. Interstellar, una de las que se olvidaron de nominar en todo lo importante, se llevó el de mejores efectos visuales, algo que comparto pero que no me hubiese importado se llevase Guardianes de la galaxia por aquello de premiar lo que está haciendo Marvel.

La palmadita a la minoría étnica más querida fue este año el de mejor canción para Glory de Selma. La corrección política que se escondía tras este premio de migajas, rozó el ridículo al tratar al galardón como si fuese uno de los cinco grandes.

La cinta que arrasa en la taquilla americana, El francotirador, se tuvo que conformar con mejor edición de sonido y da gracias. Tampoco creo que Eastwood esperase mucho más, puede que alguno sí apostase por su actor principal pero el corazón de un servidor estaba junto a esa maravilla que consigue Michael Keaton. Puede que por eso sufriese en exceso al ver como Eddie Redmayne, que está genial en La teoría del todo, le quitaba su premio a Batman Birdman Keaton. Lo entiendo, lo respeto, pero no puedo compartirlo.

Tan contentos
En el apartado femenino, los fans de Julianne Moore descansasteis en paz. Su protagonista en la petardera Siempre Alice, que yo creo que cualquiera con sus tablas podría haber hecho con la misma facilidad, le valió la coletilla "de la ganadora de un Oscar" en los carteles de sus próximas películas.

Los mejores intérpretes secundarios, aunque este año eran dos de esos casi protagonistas, fueron para Patricia Arquette y J.K. Simmons por Boyhood y Whiplash. El de Arquette fue el único galardón que cosechó su película, sin duda merecido, mientras que el de Simmons, que partía como favorito, formaba parte de una de las categorías con mayor nivel, dejando tirados a unos estupendos Robert Duvall, Ethan Hawke, Edward Norton y Mark Ruffalo.

El mayor error de la noche, al menos para el que escribe, fue la elección de The Imitation Game (Descifrando Enigma) como cinta con mejor guión adaptado. Diálogos tontos y repetitivos, recuerdos metidos con calzador y lugares comunes por todas partes, forman el libreto de Graham Moore que recogió su premio muy emocionado y, para defender una buena causa, tiró de tópico lastimero. Justo lo que escribió para la peli, un producto irregular que no merecía Alan Turing. Y hoy me duele, pero cuando en unas semanas vea Puro vicio, me temo que tendré que subir al campo a gritar al aire.

Él también esperaba a Keaton
Y ahora sí, vamos con las que acumularon más estatuillas. En tercera posición, con tres señores dorados, Whiplash, la peli que encontró su tempo. Además del ya nombrado a mejor actor de secundario, se hizo con los de mezcla de sonido y montaje. Todos merecidos aunque el último podría haber caído en Boyhood por aquello de lo de los 12 años pero en fin, parece que no ha pesado tanto lo del experimento temporal.

La segunda más premiada, empatada a cuatro con la primera pero con algo menos de valor, El gran hotel Budapest, el puzzle visual del genio modernete. Diseño de producción, vestuario, maquillaje y banda sonora para una partitura de Alexandre Desplat que es pura gloria. Curiosamente no creo que sea su mejor trabajo así como no es el de su director, Wes Anderson, pero con tal de que reconozcan de una vez su valor creativo, que les den lo que haga falta.

Y la gran triunfadora, con cuatro premios gordos, Birdman o (La inesperada virtud de la ignorancia), la fiesta del oficio de los locos. El de mejor fotografía para Emmanuel Lubezki no creo que necesite justificación, ese falso plano secuencia infinito es gloria bendita y, aun así, creo que sigue siendo mejor uno de los que rodó para Hijos de los hombres. Este tipo es imparable, como Alejandro G. Iñárritu que fue nombrado mejor director y recogió también, junto a Nicolás Giacobone, Alexander Dinelaris y Armando Bo, el de mejor guión original. Además de todo esto mejor película, y qué más quieres.

El jefe de la noche
Poca sorpresa, reparto equitativo y sólo dos o tres disgustos, eso es en resumen lo que saco en claro de una gala aburrida y necesitada de la acidez e ironía obligatorias en estos actos. Un nueva temporada de cine que, siguiendo escrupulosamente los números, queda así para la Academia.

2. El gran hotel Budapest 9'0
3. Whiplash 8'5
5. Boyhood 9'0
8. Selma 6'5
9. Siempre Alice 6'5
10. Interstellar 9'0

Y como no me conformo con poner mis notas a la derecha y el enlace a su crítica correspondiente, aquí va mi listado con el TOP10 de las películas como las hubiese galardonado. Recuerdo que aun no he visto Puro vicio pero que, cuando lo haga, volveré aquí si es menester.

2. Boyhood 9'0
4. Coherence 9'0 
5. Interstellar 9'0
6. Whiplash 8'5
10. Guardianes de la galaxia 8'5

Y ahora qué
Y hasta aquí he llegado, voy a intentar dar al botón de publicar y a arrastrarme hasta la cama, ese elemento que lleva horas detrás mío, expectante, insinuante, impaciente. Si alguno quiere aun más de un servidor, que se meta en @ComboDuoPlus o que venga a mi casa y me saque de mi letargo.

22/2/15

El francotirador (American Sniper)

El francotirador (American Sniper), mátate matando.

Aquí falta una buena bandera
La segunda película de Clint Eastwood este año ha logrado que escueza la herida sin llegar a echar sal. El realizador se moja lo justo, que es casi nada, para que los que conocen sus tendencias políticas tachen este título de panfleto fascista y, por otro lado, se puedan encontrar fuertes alegatos antibelicistas a lo largo del argumento. Intentaré pasar de esta polémica y centrarme en el relato como cine en sí mismo pero, me temo, será complicado.

El argumento recrea parte de las vivencias reales que el francotirador Chris Kyle contó en sus exitosas memorias. El SEAL tenía el récord de 160 bajas causadas y era conocido como "Leyenda" entre las tropas destinadas en Irak donde luchó hasta en cuatro turnos. Jason Hall ya trabajaba en un libreto que protagonizaría Bradley Cooper cuando Kyle fue asesinado por un compañero que sufría trastorno por estrés postraumático. Tras este acontecimiento, la realización de una cinta donde se ensalzase su figura, se convirtió en tema de Estado para los patriotas que llenaron las calles durante su funeral.

Eastwood nos presenta a un tipo de origen humilde y educación justa que decide enrolarse al ver que han atacado a su país. Tras el 11-S, recibe con alegría la llamada hacia tierras iraquíes, noticias que se enlazan en la cinta y que pueden ser leídas como prefiera el espectador según su ángulo: o nos toman por tontos obviando que lo primero no fue causado por los segundos o, como creo que es el caso, mostrando que el grueso de los enviados al infierno buscaban venganza sin importar realmente contra quien.

Ya en tierras anaranjadas, nuestro protagonista se ve obligado a disparar una y otra vez para salvar las vidas de sus compañeros. Mata a mujeres y niños si estos portan armas y están dispuestos a utilizarlas, algo que genera un estrés creciente en el Kyle de la película y que le hace imposible llevar una vida normal cuando vuelve a casa.

De descanso
El trabajo de Bradley Cooper es, esta vez sí, excepcional. No busca falsa emotividad ni heroísmo, se limita a ser ese cazador de ideas claras que encontramos si buscamos declaraciones del tipo al que interpreta. Su trabajo físico está a la altura del reto y, aunque no es mi favorito, este año entiendo su nominación por primera vez.

Que podamos buscar declaraciones o entrevistas del auténtico Chris Kyle, es una ventaja a la hora de entender esta película, pero también una nueva mecha para la polémica. El personaje se parece menos a la persona de lo que cabría esperar. Tiene remordimientos, sufre el temido TEPT y, si quiere volver a la acción, es para salvar más vidas de compañeros. Visto así, se puede entender esta cinta como otra muestra de los horrores de la guerra, obligando a hombres buenos a ponerse en peligro, hacer cosas atroces y arruinar su vida para siempre. El problema es que esta lección sólo la saco yo, porque soy muy bien pensado, y porque Eastwood ha difuminado la áspera realidad hasta hacerla una ficción asumible.

No te oigo cari, que hay jaleo
En su libro y múltiples apariciones en los medios, descubrimos que este héroe moderno no tiene ningún reparo moral con su trabajo, duerme bien por las noches y si quería volver al conflicto era para matar más. Tampoco existió el diabólico torturador que sirve como contrapunto malvado, ni se forjó ese antagonismo con una francotirador rival, el cual tampoco fue eliminado por el protagonista. Todo esto es la magia del cine que ayuda a que el cuento entre un poco mejor porque, de otro modo, se atragantaría irremediablemente.

En definitiva, una interesante muestra del cine bélico actual, de buena factura pero sin nada imprescindible o que deba quedar en la historia del género. Una cinta que polariza los bandos y ensalza a su héroe pero sin terminar de hacer el ridículo, ideal para que los más radicales de ambos lados se tiren los trastos a la cabeza y sí lo hagan.

En el curro
Aquí el trailer. Yo, puestos a fantasear con los genios de la puntería, me sigo quedado con Enemigo a las puertas. Un 7.

20/2/15

El libro de la vida (The Book of Life)

El libro de la vida (The Book of Life), ¡viva México cabrones!

El titulo no sé yo
Cinta de animación norteamericana con aroma a nachos con guacamole. Su director, Jorge R. Gutiérrez, ha conseguido plasmar la esencia del país sin hacer demasiadas concesiones a sus anfitriones. También es verdad que teniendo a cargo de la producción a Guillermo del Toro la cosa debe ir como la seda.

La trama nos presenta a Manolo y Joaquín, dos amigos que se disputan el amor de María mientras luchan contra las sombras de sus predecesores. Cuando vienes de una saga de toreros o eres descendiente del más valeroso defensor del pueblo, las expectativas hacia tú persona te complican la vida. Si además están apostando sobre tu persona diferentes dioses de la vida y la muerte, la cosa se complica.

Lo mejor que tiene El libro de la vida es el magnífico diseño de todo lo que aparece en pantalla. Los personajes, especialmente los dos protagonistas varones, son una especie de mezcla entre estereotipos bravucones y marionetas de madera que da gusto ver en movimiento. La Catrina y Xibalba, las dos entidades que jugarán con el destino de los personajes, son otras dos maravillas creativas pero, de verdad, todos están a la altura. Desde la poderosa familia Sanchez a los guardas picassianos, todo funciona y se funde de manera perfecta con los coloridos ambientes.

¡Ole!
La historia es simple y poco original pero las canciones que la nutren, sin convertir esto en un musical empalagoso, hace que sea imposible no disfrutar con la aventura. Cabe de todo, desde un cover del Creep de Radiohead a la versión del Ecstasy of Gold de Morricone que ha creado Gustavo Santaolalla. Incluye varios temas originales, dos de ellos con letra de la leyenda Paul Williams, y los gorgoritos de Plácido Domingo en un personaje que es como para levantarse y aplaudir.

No se despega de su público infantil, no hay nada fuera de tono y la condición de cuento está presente desde el principio, pero da la sensación de que sus aciertos más destacables serán sólo apreciados por los mayores. Digo esto porque en el pase de prensa nos llenaron el cine de niños, como queriendo transmitir que realmente funciona entre los peques, y las risas y satisfacción final venían más por parte de humanos que no volvían en fila al cole.

El caso es que El libro de la vida es una película maravillosa, bonita y fácil de compartir y recomendar. Un acierto animado sin pegas y una excusa perfecta para salir de la sala y buscar un sitio para tomarse unos tacos.

Estamos rodeados de criaturas fascinantes
Aquí el trailer. Un escalón inferior de La novia cadáver pero claro... Un 8.

19/2/15

Cincuenta sombras de Grey (Fifty Shades of Grey)

Cincuenta sombras de Grey (Fifty Shades of Grey), el misterioso éxito de la sumisa actual.

Se quieren que vamos
La verdad es que es increíble. No he leído los exitosos libros de E.L. James pero, por las tenues quejas de las lectoras, parece que la adaptación ha sido más o menos fiel. Con esto quiero entender que sí, este es el producto que tanto esperaban y, desde luego, un éxito en taquilla que ha arrastrado al cine un target que no acudía en masa desde Sexo en Nueva York: La película. Además ahora se han llevado al marido, la recaudación se multiplicará.

La trama nos presenta a una universitaria que entrevista a un magnate empresarial. Se hacen ojitos y este confiesa que si quiere salir con él tendrá que ser bajo sus normas porque le va el sado. A ella le parece fatal así que empieza a salir con él para cambiarle. Él le da un azote, a ella le gusta, le da otro, ya no le gusta y vuelta a empezar, así hasta el final de la película. Quedan otros dos libros, es decir, puede que otras tres películas sobre esto.

No entiendo muy bien cómo se ha elegido a los actores. Se supone que ella es una estudiante y él un tipo con experiencia. Para esto han cogido a Jamie Dornan y Dakota Johnson que aparentan treinta años, edad imposible para ambos personajes. Sus actuaciones no son malas ni buenas, simplemente no son. Están en medio del plano y ya está.

La factura es de telefim currado y la banda sonora incluye un par de versionen buenas de fondo y música de ascensor de Danny Elfman, que es posible que no haya visto la peli aun.

El gran problema es que yo pensaba que esto iba a ser un truño pero en otro sentido. Esperaba interpretaciones más exageradas y tontorronas, una trama más novelesca salpicada de escenas tímidamente eróticas y algún plano controvertido. En vez de eso, me he topado con una historia aburrida de ritmo soporífero, erotismo de horario infantil y estructura repetitiva hasta gritar Crepúsculo.

Sutil, todo muy sutil
Y lo peor es que su insulso argumento esconde ideas que no como hombre, si no como ser humano, me ofenden. No me gusta que arrase una cinta donde la mujer protagonista es alguien que se enamora de un millonario guapo al que quiere cambiar. Porque no hay más, le gustan su físico y los regalos con los que calma sus berrinches, todo lo oscuro que él representa, de manera totalmente clara y abierta desde el primer momento, es algo que ella no soporta y que pretende eliminar. Él es sincero: si quieres estar conmigo tienes que saber que soy un capullo y eso lo que hay. Ella acepta encantada y firma un contrato donde se estipula que es un capullo pero se sorprende cuando descubre que, ojo, ¡el tío es un capullo!

Olvídate del bondage y el sexo duro, aquí no hay nada de esto ni dentro ni fuera de plano. Lo que se explica que practica el señor Grey no es más que vendar los ojos, atar las manos con sumo cuidado y dar cachetes. Lo verdaderamente vejatorio es el control que representa sobre todo aspecto de la vida de la protagonista, algo que para ella no supone ningún problema.

Que las señoras que han abarrotado las salas estos días soñasen con esto, un tipo guapo, rico, estirado, controlador y que de algún azote de vez en cuando, es algo repugnante. Y cuidado, aquí puedo estar siendo hipócrita porque soy el primero que disfruto de los excesos del séptimo arte en materias que aborrecería en la vida real pero, qué cojones, muchas de las que han comprado su primera y puede que última entrada del año para morderse los labios con esta gilipollez, son las que piensan que soy un peligro por haberme criado con pelis de tiros, videojuegos sangrientos y música que no pondrían en la radio. Que les parta un rayo.

Esta escenita es de levantarse y aplaudir mientras abandonas de la sala
Aquí el trailer. Ojalá en un pase se confundan y pongan Nymphomaniac a ver qué pasa. Un 3'5

18/2/15

No confíes en nadie (Before I Go to Sleep)

No confíes en nadie (Before I Go to Sleep), haz caso al título español antes del original y ya está.

Gran título, a ver si mañana me acuerdo
Thriller basado en bestseller cuyo mayor acierto es ayudarme a defender que Perdida, si consigue algo, es por el trabajo de David Fincher. Por mucho libro vendido y guión con giros argumentales, si no hay un genio detrás, el tufo a telefilm que desprenden estas historias es inevitable.

Una mujer despierta cada día pensando que es una joven soltera y descubriendo, muy a su pesar, que está casada, tiene el doble de edad y una enfermedad que impide que recuerde nada de lo que suceda ese día una vez que se duerma de nuevo. Su marido es raro, el médico también, y las señales que ella misma se deja, peor aun.

Nicole Kidman hace lo que puede, que no es mucho, mientras que Colin Firth y Mark Strong, actores magníficos, ni se molestan en disimular que están ahí por trabajo. No me importa que se hagan estas pelis para pagar hipotecas, pero es que estoy seguro de que Firth ha tardado menos en olvidar su experiencia en esta película de lo que voy a tardar yo en tener problemas para recordar el título e incluso el argumento.

El montaje tontorrón y deslavazado no ayuda pese a que su guión intenta desesperadamente ser complejo sin conseguirlo. Cada cinco minutos cambiamos de malo y la prota perdona todo al anterior culpable seguro, y vuelta a empezar. Cuando termina la película todo me da igual, sé que después hubo otro cambio y luego otro y así hasta el fin de los días. Y la verdad es que no me preocupa porque la afinidad con los personajes es imposible. Nadie apetece, nadie interesa.

Reconozco que grabarse un video es mejor que los tatus
Aquí el trailer. Si quieres ver Memento pero mal, ya sabes. Un 4'5

La señal (The Signal)

La señal (The Signal), piratas informáticos, experimentos secretos y patas de pollo.

En el probador de una tienda con doble espejo
Segundo largometraje de William Eubank que insiste en esa ciencia ficción pausada que pretende contar algo más. Este género existe por la mezcla de dos elementos explosivos: la falta de presupuesto y las ganas de trascender de nuevos autores. Si esto se agita sin cuidado, el resultado puede ser un auténtico desastre, pero si los astros se unen, la idea es buena y el realizador/guionista no se pasa de listo, podemos disfrutar de obras imperecederas. No es el caso de La señal, pero tampoco es como para pedir el dinero de la entrada y buscar la dirección de su responsable para mandarle una cabeza de caballo.

La trama nos presenta a tres amigos que realizan un viaje por carretera. Toman un desvío para intentar localizar a un hacker que parece obsesionado con ellos y, al llegar al sitio indicado, ocurren sucesos inexplicables. El protagonista se despierta en una instalación del gobierno y no tiene ni idea de lo que pasa. Sus amigos también están encerrados y deberá descubrir cómo salir de ahí y qué narices ocurre.

Como idea inicial no es precisamente original pero, a mí que me gustan estos temas, me vende la entrada. La cosa se va complicando según avanza la película y, muy poco a poco, vamos descubriendo detalles que nos acercan al final. Un giro que, hay que reconocer, parece desesperado. Puede que tanta ciencia ficción a nuestras espaldas nos esté inmunizando, pero nunca me sentí realmente intrigado o sorprendido con el argumento. Si me dicen que la resolución salió de una reunión nerviosa a mitad de rodaje, justo cuando no sabían cómo salir de la instalación gubernametal, me lo creo.

Morfeo ofreciendo más píldoras
Su diseño de producción es más que correcto y contiene efectos especiales cuidados y elegantes. Por eso sorprende aun más que el guión patine en giros rimbombantes sin continuidad y puzzles para niños. Y es que para explicar que el personaje central es un genio, nos lo enseñan resolviendo problemas conocidos por todos o directamente idiotas. Lo de ordenar adjetivos de formas geométricas es tan tonto como su "complejo" plan para descubrir el código de la puerta. Todo coronado con un extrañísimo número tatuado que esconde la verdad tras... ¡su suma!. Esto es tan tonto como intentar que sea una sorpresa un nombre escrito al revés. Bueno pues, también ocurre.

La pretenciosidad de estas chorradas en el guión me hacen ver la película algo incómodo aunque reconozco que no he pasado un mal rato. Apta sólo para amantes del género en su versión minimal.

El prota algo mosca con la situación
Aquí el trailer. La reina del corral seguirá siendo Moon y se acabó. Un 6.

13/2/15

Red Army

Red Army, cuando la estrategia política iba en patines de cuchilla.

Vente a jugar
Fabuloso documental realizado por Gabe Polsky a caballo entre Rusia y Estados Unidos. Abordar la relación entre estos dos países, especialmente durante los setenta y ochenta, es un tema tan interesante como complejo de llevar de un modo ameno a todo el mundo. Si a eso le sumamos hockey sobre hielo, un deporte del que desconozco todo, las posibilidades de que este documental me gustase como lo hizo en el pasado Festival de San Sebastián eran remotas. Menos mal que el cine está para esto.

Cuenta la historia del equipo de hockey sobre hielo de la Unión Soviética durante la Guerra Fría. Un entrenador visionario hizo que su plantilla bailase sobre sus patines, especialmente la estrella del momento, Slava Fetisov, el cual cuenta su versión de primera mano y demuestra que aun tiene maneras de líder. Tal fue la calidad de estos jugadores que terminaron siendo imparables. Usados como propaganda política, el llamado Ejercito Rojo tuvo que luchar por defender su puesto, por afianzarse en América y, dependiendo del factor político del momento, por mantener la gloria dentro de su propio país. De héroes nacionales a traidores en un sólo fichaje.

Una historia interesante narrada con acierto y emoción, montada de maravilla y con documentación de todo tipo. Con tono desenfadado pero sin dejar la rigurosidad apartada, Red Army entretiene y enseña al mismo tiempo durante su corto pero medido metraje. La capacidad de Polsky por amenizar con un tema que creía imposible, al menos para mí, me obliga a esperar con ganas sea lo que sea en lo que se embarque ahora.

Como pasó con Paco de Lucía: La búsqueda, esto viene a ser un ejemplo de documental clásico perfecto donde descubrir un mundo, el de el hockey sobre hielo soviético, que nunca te había interesado y, aun así, disfrutar de cada plano y anécdota como si fuese justo tu tema. Si he sido redundante con esto, es porque mi único propósito con esta crítica es empujar a todo el mundo a que vaya a ver esta cinta.

La peñita guapa
Aquí el trailer. Actualmente, junto al ya citado sobre el genio de la guitarra, el mejor documental en cartel. Un 8.

12/2/15

El destino de Júpiter (Jupiter Ascending)

El destino de Júpiter (Jupiter Ascending), una chorrada considerable.

Todos locos
Que a Andy y Lana Wachowski se les va el pepino era algo que ya sabíamos. Llevan años demostrando que no están bien de la cabeza y que eso puede usarse para el bien, como en Matrix, o para el mal, las demás. Esta vez su locura nos lleva al espacio en un presunta epopeya donde el amor, el valor y la ambición chocan y hacen surf con botas voladoras. El adjetivo "pretencioso" se queda tan corto que mejor ni usarlo.

La trama nos cuenta cómo Júpiter, una pobre chica que trabaja limpiando casas, se ve envuelta en un intenso conflicto galáctico. Resulta que tiene los genes de la fallecida matriarca de una gran familia que cultiva mundos, como suena. Su heredero la quiere matar mientras que, el hermano de este, contrata a un soldado mutado renegado para que rapte a la joven y hacer del incesto reencarnado un negocio. Tienen otra hermana pero no sé si pinta nada, el caso es que la prota se enamora de su raptor y este de ella y se casan y fin. Entre medias se dan de tortas con todos varias veces.

La cara del espectador es un reflejo de la de Mila Kunis que parece no saber nunca dónde está ni importarle lo más mínimo. Su personaje es tan absurdo que en cinco minutos asume que hay vida inteligente extraterrestre, que forma parte de un complot empresarial y que es la nueva reina de no se qué. Le sobra tiempo para enamorarse de su protector en la segunda conversación que tienen. Este es Channing Tatum que intenta tomárselo un poco más en serio pero fracasa cada vez que se mira al espejo y recuerda el maquillaje que le ha tocado.

Channing no te ralles
Hay mucho secundario por ahí que aparece y desaparece con una facilidad pasmosa, si alguien entiende el rol de esos mercenarios rarunos y su bando que me avise. El caso es que entre los más interesantes está el de Sean Bean, más que nada porque es Sean Bean. Lo mismo podría decirse de un cameo de Terry Gilliam en la mejor parte de la peli, cuando se vuelve más simplona y relajada y deja que su diseño de producción, apabullante, se luzca.

Y ya que digo algo positivo, imposible no subrayar la música de Michael Giacchino. Como si ensayase para cuando le toque suplir al maestro en las futuras Star Wars, Giacchino llena el espacio de fanfarrias y metales poderosos que alternan con cuerdas suaves y sinuosas. Una maravilla de banda sonora muy por encima de la película a la que acompaña.

Y es que no hay que darle más vueltas, El destino de Júpiter es un nuevo intento de los Wachowski de plasmar algo que huele más a otros formatos, como el cómic, que a cine. Su falta de vergüenza a la hora de escribir diálogos, personajes y situaciones ridículas, encaja a la perfección con lo tonto de su rimbombante argumento. Y aun así, si no me obligan a volver a verla nunca, no lo he pasado mal.

Pasándolo teta
Aquí el trailer. Como John Carter hasta arriba de LSD, o sea mal también. Un 5'5.

The Interview

The Interview, el cachondeíto que puso nervioso a todo el mundo.

El cartel es perfecto
Quién le iba a decir a Evan Goldberg y Seth Rogen que estarían a punto de desatar la Tercera Guerra Mundial por hacer una peli. Bueno, esto es cierto, pero es mucho más gracioso si exageramos lo que ocurrió.

Para los despistados, y haciendo un resumen muy rápido, un grupo de delincuentes informáticos llamados GOP (Guardians of Peace, ojo), hackeó a lo bestia a Sony, productora de la peli. Uno de sus motivos fue protestar contra esta película que, según ellos, atentaba contra el honor y divinidad del Líder Supremo norcoreano. Filtraron información interna de la empresa como presupuestos, cotilleos y demás material jugoso para la prensa, y amenazaron a todo cine que proyectase The Interview citando el 11S como punto de partida. El FBI señaló al gobierno de Corea del Norte como responsable de estos ataques informáticos, tomen esto como quieran. El estreno se canceló en un primer momento y, una vez Obama y Clooney dieron el visto bueno, se puso en cada sala del país y se distribuyó en internet. Los americanos más patriotas, toda la nación, fueron a ver la peli y se convirtió en el primer taquillazo online.

Liadita
Con todo este jaleo, la gente salió algo decepcionada porque esperaban una dura sátira contra el régimen totalitario del país asiático y se encontraron con, sorpresa, una comedia de Goldberg y Rogen donde hacen chistes de pedos, de cultura popular y, sobre todo, de Estados Unidos. El bueno de Kim y sus mentiras son sólo parte de los gags de una nueva comedia sobre su tema favorito: la amistad en peligro de dos hombres adultos tontorrones.

La trama nos presenta a un famoso presentador de televisión que se gana la vida hablando con artistas sobre sus intimidades. Su productor está un poco harto de la mala fama que tienen en el mundo del periodismo y, tras enterarse de que su programa es el segundo favorito de Kim Jong-Un, después de The Big Bang Theory, decide probar suerte. Al conseguir una entrevista en exclusiva en Pyongyang, llaman la atención de la CIA que quiere aprovechar esta oportunidad para quitarse del medio al gordito del peinado gracioso.

Más de Lizzy Caplan por favor
Seth Rogen conduce la película mientras deja que James Franco se lo pase bien. Puede que la estupidez de Franco esté algo exagerada, pero cuando se cruza con las "realidades" que se viven en Corean del Norte, todo se estabiliza. Randall Park está estupendo como Kim Jong-Un y siempre es un placer ver a Lizzy Caplan aunque su presencia sea tangencial.

He leído mucha crítica en la que se habla del fracaso de The Interview como sátira política. Poco o nada habrán visto los responsables de esas reseñas del trabajo anterior los que han llevado a cabo esta cinta. Entiendo que con la que se montó se esperasen más, pero lo que ofrece es justo lo que un fan de Rogen y Goldberg podría esperar. Aunque es un poco peor que sus tres pelis buenas, Supersalidos, Superfumados y Juerga hasta el fin, supone una buena colección de gags y un aumento considerable en su capacidad de producción. Además incluye el mejor uso de una canción de Katy Perry hasta la fecha.

Sacando a pasear el carro
Aquí el trailer. Ahora hay otra alternativa a la gloriosa Team America: La policía del mundo. Un 7.

10/2/15

Foxcatcher

Foxcatcher, los peligros de la filantropía retorcida.

Muy enfadados todos
Nueva película de Bennett Miller que, tras renovar la figura de Truman Capote y enseñarnos cómo se cambió la técnica de los fichajes en Moneyball: Rompiendo las reglas, insiste en mostrar al público trocitos de la historia popular americana de los últimos años. Esta vez se centra en un caso poco conocido en este lado del atlántico por lo que, si cuento el titular del suceso, sería un spoiler para la mayoría. Si quieres ver la película como ha sido concebida, para adentrarte en un caso conocido, sigue leyendo. Si además quieres ir descubriendo una historia nueva, para, vete a otra crítica que tienes un montón.

La trama nos presenta al extraño John du Pont, heredero de un millonario imperio que pasó su vida coleccionando objetos y obsesionado con ser alguien dentro del deporte profesional. Como no era demasiado bueno pero le sobraba pasta, creó un gimnasio en su finca y financió el programa de lucha para los atletas norteamericanos en los ochenta. El argumento se centra en su extraña relación con los hermanos Dave y Mark Schultz, medallistas que contrató para dirigir sus entrenamientos y con los que tuvo sus altibajos hasta que metió a uno tres balazos.

El caso, como podéis imaginar, conmocionó a la sociedad de la época. Benefactor local se carga a campeón olímpico, como titular es oro puro. Indagando un poco más en el asunto a raíz de ver la película, encuentro que el trabajo de Miller, y de los guionistas E. Max Frye y Dan Futterman, tiene sus luces y sombras. Por un lado, es innegable la atmósfera embaucadora y podrida que consiguen, sin darte cuenta te lleva a su terreno mientras te hace sentir que nada va realmente bien. En este aspecto funciona de maravilla pero, en cuanto a lo narrado, denota cierta desgana o falta de valor.

Entrenador con piquito
Puede que sus virtudes formales se deban en parte a esa poca profundidad planteada, pero no mojarse en cuanto a las verdaderas intenciones del protagonista, algo que el espectador se está temiendo en todo momento, es un poco cobarde. Porque seamos claros, tiene toda la pinta de que du Pont, retorcido, enfermo y misántropo, lo que quería era beneficiarse a chavales que fuesen a entrenar a su casa y terminó obsesionado con los hermanos Schultz, que no tenían pinta de dejarse querer. Además también se olvidan de una parte del suceso que me ha resultado interesante al informarme: tras el incidente, el asustado millonario se encerró en su mansión y la policía negoció con él durante dos días hasta que consiguieron detenerle cortando la energía para dejarle sin calefacción. De eso nada de nada en la peli.

Aquí se huelen lo peor
Steve Carrell demuestra que es mucho más que un cómico sublime. Maquillado como si fuese a hacer su propia versión en imagen real de Gru, se come la pantalla con su pausada presencia. A su lado otros dos actores haciendo también uno de los mejores trabajos de su carrera. Tanto Channing Tatum como Mark Ruffalo tienen bastante de qué arrepentirse en el pasado pero mucho de lo que presumir en el presente. Ambos están perfectos y cuando comparten plano se ayudan y mejoran el uno al otro. Hay una escena en la que vemos a un Tatum desatado siendo frenado por Ruffalo que merece el precio íntegro de la entrada.

Una cinta interesante sobre una historia extraña. Tres interpretaciones a subrayar en un relato oscuro y real que no va mucho más allá de su propio cuento. No es una de las mejores películas del año y, como tal, no creo que merezca algunos de los honores a los que aspira, pero el pulso de Miller para meternos en historias que, de entrada, no apetecen es innegable.

Gru se vuelve oscuro
Aqui el trailer. La curva de la carrera de Tatum es ahora mismo el Everest. Un 7.

9/2/15

Goyas 2015

Parece mentira pero sí, la vigesimonovena entrega de los Goya terminó. Ha costado lo suyo pero tras horas de actuaciones caprichosas y agradecimientos desatados, el palmarés de premios del año en el que sí salieron los números de recaudación, se completó.

Muy contento
Con Dani Rovira como maestro de ceremonias la cosa empezó con calma, como avisando de lo que deparaba la noche. Un genial encadenado de nuestro cine fue el fondo para una serie de playbacks rancios, coronados con un clímax final emulando al de el reparto de Los miserables en los Oscar de 2013. El problema es que todo esto lo realizaron interpretes a los que no se les da muy bien cantar y claro, no pasa nada por no dar con la nota, pero no te pongas a ello delante de todo el mundo. Rovira continuó con un monologo introductorio divertido en el que consiguió colar la mayoría de chistes. Sus intervenciones a lo largo de la noche fueron similares y, teniendo en cuenta lo difícil que es hacer esto ameno, no creo que merezca mala nota. Lo triste es que no se diese cuenta durante los ensayos de que eso de los trailers narrados era bochornoso y que a la gala le venía sobrando algo más de una hora. Con una mejor previsión y reflejos en el montaje directo cortando aquí y allá, esto se tendría que haber solucionado.

Y es que superar las 3 horas y media de ceremonia, algo ridículo se mire desde donde se mire, era algo que supongo habrían previsto al saltear cada premio con bailes de claqué inexplicables, gags fallidos y más playback triste, ya de madrugada. En cuanto a lo que no funcionó, me dió mucha pena ver fracasar a Alex O'Dogherty, un genio que no supo dar con la tecla, y a Alfonso Sánchez y Alberto López fuera de tono por primera vez. Se echó de menos algo chanante, parece que Carlos Areces iba a entregar un premio pero en el último momento RTVE decidió ponerse en blanco y negro y, por si acaso, a casa. Una pena.

La peñuqui
Puede que por ese contrato firmado de no salirse del guión, o por la petición pública de González Macho de hablar de cine y dejar para él la reivindicación, pocos fueron los insultos hacia el, esta año sí presente, ministro de Cultura. Wert aguantó el tipo en cada referencia al IVA y vivió el momento más amargo con una pulla almodovariana, incapaz de no regalarse un titular al día siguiente. La verdad es que su reacción a este guantazo no la vimos porque el realizador estaría otras cosas, como a seguir colando planos de operadores moviendose hacia otro punto con la cámara enfocando al suelo.

Karra señala el camino
El discurso del presi, y sin que sirva de precedentes, estuvo bastante acertado. Más que nada porque decidió no hablar de internet que es su punto débil. Nombrando a todos los representantes extranjeros allí reunidos e incluso tendiendo la mano hacia Álex de la Iglesia, con quien no pudo estar más en contra en ediciones anteriores, consiguió, esta vez sí, hablar de cine español como merece, o al menos como algunos irreductibles íberos pensamos que se debe. Su eterno monólogo quedó en nada cuando el bueno de Antonio Banderas leyó seis o siete folios sobre su carrera y el futuro que le esperaba tras hacerse con el Goya de Honor. Banderas no sólo es nuestro actor más internacional, si no que es uno de los mejores interpretes de nuestra historia y el tipo que mejor ha sabido trabajar fuera de los rodajes, demostrando que su oficio también se hace en pasillos repletos de fans y periodistas. Cerrar su discurso hablando de su hija fue la puntilla, Anchonio, te queremos una jartá.

Pero vamos ya a los premios de la noche y dejemos ya los pormenores de la gala, que al final esto queda aun más largo que la misma. Para quitarnos rápido alguno, por desconocimiento personal y no por menor importancia, los ganadores a mejor corto de animación, documental y de ficción fueron Juan y la nube, Walls (Si estas paredes hablasen) y Café para llevar respectivamente. La mejor película europea, que va enfilada a los Oscar, la polaca Ida, mientras que el mejor film iberoamericano fue para la coproducción hispano argentina Relatos salvajes, que tiene menos posibilidades de llevarse la estatuilla dorada pero todo mi cariño.

Los intérpretes de la noche
Otro de los premios satisfactorios de la noche fue el de mejor documental a Paco de Lucía: La búsqueda y la elección de Entre dos aguas como melodía de acompañamiento para el montaje de los fallecidos este año. No hace falta poner una melodía triste, si lo que se quiere es celebrar sus vidas, nada mejor que esa guitarra.

Otra alegría fue ver cómo Mortadelo y Filemón contra Jimmy el Cachondo se hacía, no sólo con el merecidísimo cabezón a mejor película de animación, si no que lograba un doblete como mejor guión adaptado. Es verdad que esto último tiene trampa, si compramos que Blancanieves era un guión original, aquí ocurre lo mismo al no basar su trama en ninguna historieta de Ibáñez pero en fin, cualquier cosa que le den a Javier Fesser y que le empuje a hacer más pelis a mi me parece bien.

Y antes de pasar a las multipremiadas, repaso los tres galardones que se escaparon del pelotón. El de maquillaje y peluquería fue para Musarañas por lograr que Macarena Gómez diese aun más respeto que de costumbre. El de director novel fue para Carlos Marqués-Marcet por 10.000 Km, apuesta arriesgada y bien ejecutada, todos contentos. Y para terminar esta sección de pelis que se van al menos con el consuelo de un Goya, el de nada menos que mejor actriz protagonista a Bárbara Lennie por Magical Girl, que dentro de las siete nominaciones que tenía era la que yo, que no soy nadie, no le daría.

Ojo a los cuatro de esta foto
Y es que hay mucho de esto en lo que queda, premios que creo que son merecidos pero en otro orden, salteado con olvidos que sigo sin entender y otras tonterías propias de cansino que se queja desde el salón. Empecemos con la que se queda la medalla de bronce, con tres galardones y unas cifras en taquilla que han sobrepasado todo lo imaginable, Ocho apellidos vascos. Dos a sus intérpretes de reparto, fabulosos Carmen Machi y Karra Elejalde, lo mejor de la película sin duda. Lo duro fue ver cómo José Sacristán se quedaba sin el suyo por ESO QUE HACE en Magical Girl, pero Karra mola tanto que conseguí pasar el trago. Algo más duro fue su tercer galardón, el de actor revelación a Dani Rovira, que no está mal en la peli pero no sé hasta qué punto actúa o sólo hace lo que puede. Sus tres oponentes no me convencían tampoco así que la rabia no se materializó como sí ocurrió en twitter.

La segunda ganadora de la noche fue El Niño con cuatro puntos en el marcador. Tres de ellos, los técnicos, entiendo que fueron a premiar su taquilla y las ganas de productos así. Lo digo porque se llevó mejor sonido, dirección de producción y efectos especiales el mismo año de Relatos salvajes, Torrente 5: Operación Eurovegas, Autómata, Open WindowsMortadelo y Filemón contra Jimmy el Cachondo, cintas que superan a El Niño en todo esto. El cuarto galardón fue por la mejor canción original para el tema Niño Sin Miedo de India Martínez que, la verdad, no recordaba en absoluto.

Y la ganadora indiscutible, con diez premios conseguidos y un buen gusto que empapa a todo aquel que se adentre en las marismas, La isla mínima. Como es una cinta maravillosa y quiero dejar buen sabor de boca, me voy a quitar el palito rápidamente: le sobra el de actriz revelación a Nerea Barros, que no lo hace mal, pero salía menos tiempo en pantalla que lo que tardó en bajarse del escenario. Además, compitiendo contra Natalia Tena que está increible durante la hora y media que dura 10.000 Km, es casi ofensivo. El resto todo bien, dirección artística, vestuario y fotografía, categoría en la que no nominar a Loreak y sí a Ocho apellidos vascos me parece una broma pesada, podían estar disputadas pero ganó la humedad y el ambiente enrarecido de la Andalucía olvidada. También se llevó montaje, donde tampoco entiendo que Open Windows no fuese candidata e incluso ganadora, y música original por el genial trabajo de Julio de la Rosa. Alberto Rodríguez se llevó a casa el de mejor director y guión original, este último junto con Rafael Cobos, por contarnos este cuento oscuro y lleno de grises que es imposible no llevarse a casa. Javier Gutiérrez cumplió con las quinielas y el buen hacer del jurado y fue el mejor actor protagonista del año por un personaje que merece una saga para sí mismo. Por último, el de mejor película, como si nada.

Recogiendo los trastos
Después de esto, Rovira salió para recitar unos versos muy bonitos sobre lo vivido aquella noche y todos se fueron a beber hasta perder el control. En esa fiesta espero que ganase Karra. Yo, que soy muy cumplidor, os dejo con la lista de mis diez pelis españolas favoritas del año. Todo lo que he escrito hasta ahora no vale para nada, esto es a lo que tenéis que hacer caso:

1. Magical Girl 9'0
2. La isla mínima 8'5
3. Relatos salvajes 8'0
4. Paco de Lucía: la búsqueda 8'0
5. Carmina y amén 8'0
6. Open Windows 8'0
7. Loreak 7'5
8. Mortadelo y Filemón contra Jimmy el Cachondo 7'5
9. 10.000 Km 7'0
10. El Niño 7'0

¡Detengan a este hombre!
Y hasta aquí ha dado de sí. Me despido y me voy a dormir hasta el 22 que son los Oscar, adiós amigos.