Hoy no he visto La Red Social, la vi antes de crear el blog y por eso no tenía su correspondiente review pero como veo que su estancia en la cartelera va para largo y que se va a llevar todos los grandes premios de este año, he decidido hacerle la crítica que merece, así que:

David Fincher dirige de manera absolutamente magistral una película que por su sinopsis debería ser un truño. No veía dónde podía estar la gracia de contar la vida de un niñato que con mucho ingenio y algo de suerte inventó el pasatiempo con más éxito de la historia. El modo en que Fincher nos cuenta una historia que no interesa demasiado y la transforma en un cuento genial con personajes de todo tipo y tramas para todos los gustos, es algo que simplemente escapa a mi comprensión. La sencillez de los planos la rompe con un montaje ágil y preciso salpicado con la mejor banda sonora de este año con diferencia. No todo el mérito iba a ser para el director claro, el guionista,
Aaron Sorkin, es el primero en convertir el libro
The Accidental Billionaires, un ensayo escrito por
Ben Mezrich, en un relato interesante, dinámico y completo. La ya mencionada banda sonora corre a cargo de
Trent Reznor, genio creador de
Nine Inch Nails, y
Atticus Ross. El trabajo de los dos compositores es impresionante. Simplemente no puedo entender como esa música fue la que salió de sus mentes para envolver un biopic. Pero claro, David Fincher estaba detrás y además también hay que reconocer que no es un biopic al uso ya que la vida de la que habla es la de un chaval que cuando salió la película, alquiló un cine para verla él con sus empleados más cercanos…

La Red Social nos cuenta los últimos años en la vida de
Mark Zuckerberg, creador de
Facebook. Sus días de universidad, la dificultad que encontraba para relacionarse con sus compañeros, la facilidad con la que se movía en la informática y el descaro que fue demostrando los meses en los que pasó, de no ser nadie, a ser creador y presidente de una de las empresas más exitosas a escala mundial, son las tramas principales de la película. Toda la historia está salpicada con imágenes de las reuniones de Zuckerberg con sus antiguos compañeros que le han ido denunciando por quedarse con ideas de todos para su inmenso proyecto y luego, no repartir los beneficios. Solo un amigo parece aguantarle casi hasta el final,
Eduardo Saverin, cofundador de Facebook, pero no puede más cuando entra en escena
Sean Parker, creador de
Napster, y sabedor de las limitaciones de Zuckerberg para la parte económica del negocio. Toda esta trama novelesca viene acompañada de certificado de autenticidad de todos los protagonistas. Bueno, de casi todos, Zuckerberg vive aislado de la vida pública, casi no concede entrevistas y lo único que se sabe sobre su opinión de la película, aparte de lo del alquiler del cine, es que le gustó la interpretación que hace
Jesse Eisenberg de él.

Y es que tenía que ser
Eisenberg el que interpretase al joven multi-billonario. Al igual que él, sufre problemas de adaptación social así como una gran cantidad de miedos y paranoias varias. Como un joven
Woody Allen, Eisenberg dice no poder ver sus películas porque le aterra el hecho de verse en pantalla. Que se lo digan a
Pablo Motos, el cual tuvo que aguantar las quejas del actor en el programa de
Conan O’Brien sobre
cómo le trataron en
El Hormiguero. El caso es que hasta el momento solo puedo decir cosas buenas de su trabajo como actor ya que tanto en
Adventureland,
Bienvenidos a Zombieland como en esta ocasión, sus interpretaciones siempre son geniales.
Andrew Garfield, el nuevo
trepamuros, es Saverin, amigo de Zuckerberg hasta que le echó de su compañía.
Justin Timberlake es Sean Parker y realiza un trabajo realmente estupendo, parece que se está tomando en serio lo de ser actor. Los gemelos que más lucharon por sus derechos en cuanto a la idea original de Facebook, los hermanos
Winklevoss, los interpreta
Armie Hammer, quien debo reconocer que me engañó. Los planos están tan bien hechos y su interpretaciones de los hermanos tiene tantos matices que pensé que realmente eran dos actores diferentes. En cuanto al reparto solo un par de curiosidades más, la chica que planta al prota al principio de la peli es
Rooney Mara, la nueva
Lisbeth Salander de la versión americana que prepara el propio Fincher sobre la trilogía
Millennium, de
Stieg Larsson. La otra es que
Brenda Song, London Tipton en el mundo Disney, hace un pequeño aunque intenso papel…
Así que, por hacer de una historia no prometedora una película genial, con diálogos trabajados, interpretaciones a la altura y un montaje perfecto aderezado con la música idónea en cada momento, esta peli será la merecida ganadora del Oscar este año como lo ha sido del
Globo de Oro. O eso creo.
Aquí tenéis el
tráiler y si no la habéis visto, recomiendo que lo hagáis, cine del bueno, del de verdad. Acordaros de mi en la escena de la competición de piraguas con el remix de
In the Hall of the Mountain King. Aun se me ponen los pelos de punta. Un 9'85.
ACTUALIZACIÓN