10/8/17

Rey Arturo: La leyenda de Excalibur (King Arthur: Legend of the Sword)

Rey Arturo: La leyenda de Excalibur’, uy, ¡casi!


Casi me convence Guy Ritchie. Tras los palos recibidos en USA, el potente, sobrecargado y tenebroso prólogo me hizo pensar que podría ofrecer una crítica luminosa en un mar de tinieblas. El problema es que, tras esos brutales 15 minutos, ni Ritchie ni yo dimos para más.

Esta leyenda artúrica es durita de tragar, los manierismos del diretor no logran vendernos una historieta de dos horas que, casi sin que nos demos cuenta, cambia de plataforma y termina convirtiéndose en un hack and slash del que nunca te pasan el mando. Y como a mí no me gustan los gameplay, pues mal.

Que alguien nos cuente la historia anterior al prólogo, la de Uther Pendragon luchando contra un ejército de salvajes y bestias oscuras, dominadas por la magia negra de un hechicero que, en menos de un minuto de metraje, ofreció más carisma que la caterva de seguidores del plasta del pobre Arturo.


Y aquí coloco mi ranking de Guy Ritchie, un tipo al que ya no sé si tengo que odiar o defender. Un petardillo más y empata.

Atómica (Atomic Blonde)

'Atómica’, pastiche de neón.


Está basada en la novela gráfica 'The Coldest City’ de Antony Jonston, autor del guion del terrorífico videojuego ‘Dead Space’. Su realizador, David Leitch, ha sido el elegido para encargarse de la futura ‘Deadpool 2’ gracias a su trabajo como co director de ‘John Wick (Otro día para matar)’. Su protagonista es Charlize Theron y el reparto incluye a Sofia Boutella, James McAvoy, John Goodman y Toby Jones. ¿Cómo no iba a ir con ganas?

Todo esto para mezclar de mala manera una ingente cantidad de ideas manidas sin orden ni concierto. ¿Es una pelis de acción? ¿De espías? ¿Un homenaje lumínico a los 80? Pues un poco de todo y, me temo, bastante de nada.

El que espere la cinta de acción desenfrenada que prometía la promoción, tendrá que conformarse con un par de momentos intensos y una escena genial rodeada de una historia de espías recauchutada. El que quisiese disfrutar de un recuerdo a las películas de espionaje de antaño, se topará con una mezcolanza de recursos tópicos pasados por un filtro modernillo no del todo eficaz.

La trama central es muy simple: una espía debe recuperar una lista con los nombres reales de los agentes secretos que trabajan en el Berlín oriental. Allí desconfiará de todo el mundo, especialmente de su enlace, y poco a poco descubriremos diferentes agentes dobles y triples. Pese a que nos sabemos esto de memoria y desde el principio uno puede adivinar por dónde van los tiros, la narración intenta mezclarlo para ganar complejidad, consiguiendo difuminar personajes secundarios y cansar a un espectador que no sabe que sí se está enterando de lo que ocurre.

Además, hay que aguantar una nueva banda sonora de radioformula de temazos que se vuelve más ridícula a cada pista. El abuso musical y el forzado uso del recurso diegético llega a resultar insoportable. ¿Todos los coches de la época tenían una emisora sintonizando versiones de New Order? ¿En todas las casas del Berlín oriental se escuchaba Queen? ¿Era necesario que el villano llevase un radiocasete para una otra vergonzante inclusión popera que no dura ni diez segundos? Hay que saber qué canciones usar, cuándo y cómo hacerlo. Por eso, cuando aquí suena el ‘Cat People’ de David Bowie, uno se sale ‘Atómica’ y vuelve a ‘Malditos bastardos’.

Dicho todo esto, y recordando que entré a la sala pensando que iba a ver una de mis diez películas favoritas del año, señalar que contiene un escenon absolutamente maravilloso. Llega algo tarde, abriendo el tercer acto, pero es una pelea seria, sucia, sin música y con Charlize sufriendo mientras derrota enemigos que sufren aun más. Una lástima que para llegar a ese glorioso momento haya que pasar por el quiero y no puedo que conforma el resto del metraje.

Transformers: El último caballero (Transformers: The Last Knight)

'Transformers: El último caballero', cuanto más, peor. Peor para mí, el suyo. Beneficio político.


A Michael Bay le encanta su trabajo. El realizador disfruta preparando explosiones, diseñando la inercia de objetos que se estrellan tras complejas persecuciones y rodando planos épicos de compungidos protagonistas que miran al horizonte. Le gusta tanto, que es incapaz de desechar cualquier excusa, por muy absurda que sea, para volver a ponerse tras la cámara y gritar acción en un desierto lleno de detonadores programados.

En esta quinta entrega sobre los belicosos robots de Hasbro (que vale por una sexta y una séptima), le ha sido imposible quedarse solo con uno de los cuatro arcos argumentales que mezcla sin orden ni vergüenza, logrando una película cuyo primer montaje debió durar unas cuatro horas que fueron recordadas eliminando fotogramas sueltos, pero sin prescindir de escena alguna.

El resultado es una sorprendente carrera contra la voluntad del espectador que, tras dos horas y media de planos de menos de un segundo, descubrirá a la salida que la realidad es mucho más lenta de lo que recordaba. Que no se diga que Bay no hace cine inmersivo.


Y ya que estoy, comparto mi ranking de Michael Bay. Fascinante franquicia esta.

Estrenos agosto 2017

04/08/17
Atómica (Atomic Blonde) - Trailer - Crítica 5’0
Transformers: El último caballero (Transformers: The Last Knight) - Trailer - Crítica 3’0
Abracadabra - Trailer
Regreso a Montauk (Return to Montauk) - Trailer
Reparar a los vivos (Réparer les vivants) - Trailer
La decisión del rey (Kongens nei) - Trailer

11/08/17
Rey Arturo: La leyenda de Excalibur (King Arthur: Legend of the Sword) - Trailer - Crítica 5’0
Descontroladas (Snatched) - Trailer
Emoji: La película (The Emoji Movie) - Trailer
La hora del cambio (L'ora legale) - Trailer
Milagro en Praga (Prijde letos Jezísek?) - Trailer

18/08/17
La Torre Oscura (The Dark Tower) - Trailer
Valerian y la ciudad de los mil planetas (Valerian and the City of a Thousand Planets) - Trailer
La seducción (The Beguiled) - Trailer
Cézanne y yo (Cézanne et moi) - Trailer

25/08/17
Tadeo Jones 2: El secreto del Rey Midas - Trailer
El otro guardaespaldas (The Hitman's Bodyguard) - Trailer
Verónica - Trailer
Una cita en el parque (Hampstead) - Trailer
Ana, mon amour - Trailer
En lugar del Sr. Stein (Un profil pour deux) - Trailer

9/8/17

Spider-Man: Homecoming

'Spider-Man: Homecoming’, vuelve el amigo y vecino.


No te engañes con el odio a las franquicias, Marvel lo está petando. Esta se ha estrenado justo entre ‘Guardianes de la galaxia Vol. 2’ y la prometedora ‘Thor: Ragnarok’, ¿cómo no va a cundir el hype?

Divertida, astuta y comiquera, han sabido saltarse el rollo de la picadura de araña y la muerte del tío Ben para presentarnos directamente al Parker de Tom Holland, un joven con poderes que está más cerca del Miles Morales de Brian Michael Bendis que de versiones más clásicas del personaje.

Tener a Birdman de villano es otro acierto, y es que Michael Keaton está aprovechando de lo lindo su segunda juventud cinematográfica. El Buitre es malo y, aun así, tiene motivos para hacer lo que hace y quiere a su familia. El tipo consigue doblegar al prota hasta ofrecernos un momento de superación épica y, de regalo, se redime en la escena post créditos. Como para no querer a Keaton. Solo espero que, para completar la colección, si algún día se hace una película de ‘Rick y Morty’, él sea Persona Pájaro.

La tercera en cuestión esperaba que fuese Zendaya ya que, como prometía el trailer, roba cada segundo que sale en pantalla. El problema es que sale pocos, muy pocos. Por mucho que esto sea una simple introducción de lo que sea que quieran hacer con ella, ¿tan complicado era darle algo que hacer en la película?

Con Iron Man la cosa está más compensada y es que, por suerte, también sale poco. En el UCM va siendo hora de matar al padre, a ver si hay suerte y Thanos hace su trabajo.

Y aparte de estos lloros, a los que también podría añadir un tijeretazo de veinte minutos que le sentaría de lujo, solo nos queda disfrutar con un trepamuros cinematográfico tan gratificante como los dos primeros de Sam Raimi, e incluso un poquito más fiel. Un placer, que no explote la burbuja marvelita nunca por favor.

El invierno

'El invierno', resplandor en la Patagonia.


Vale, esto no es exactamente una versión de la película de Kubrick (ni del libro de King), pero por algún lado había que empezar.

Lo cierto es que, tras los primeros dos tercios de película en la que nos presentan los personajes y el escenario, lo que tenemos es al guarda de invierno de una granja pasándolo muy mal.

Silenciosa, fría y pausada, resulta una experiencia interesante para el que se deje llevar por su crudo encanto. Todo un descubrimiento en el pasado Festival de San Sebastián donde terminó llevándose el Premio Especial del Jurado y el galardón a la mejor fotografía.

Dunkerque (Dunkirk)

Dunkerque’, brrrrroooouummm, tic-tac, tic-tac, tic-tac…


Qué bien, pero qué paliza. Hora y media de clímax, de tensión absoluta en una guerra en la que, sin enemigos ni sangre en pantalla, consigues entender el terror bélico del mismo modo que en productos absolutamente explícitos.

Christopher Nolan, el glorioso director de fotografía Hoyte Van Hoytema y el compositor Hans Zimmer, han logrado trabajar al unísono para lograr una desmesurada experiencia visual y sonora a través de tres historias que nos obligan a sufrir por tierra, mar y aire.

Una joya bélica de reparto extenso en la que Mark Rylance y Tom Hardy brillan por cuenta propia, y el joven Fionn Whitehead promete tener el mismo futuro que se le advertía a Christian Bale en ‘El imperio del sol’ (Steven Spielberg, 1987).

Tras esta maravillosa película, se entiende mejor aquellas chorradas de Nolan sobre el cine en casa y su negación a las producciones de Netflix. No es clasismo lo que salía por su boca, sino miedo. Si no se dispone de una buena pantalla y un sistema de sonido competente (y ni con esas), ‘Dunkerque’ pasará de ser un Spitfire a una avioneta que vuela bien. Todas las películas empeoran fuera de una sala pero, por lo visto, las que él quiere hacer sufren aun más.

8/8/17

Todo sobre el asado

'Todo sobre el asado’, despiece mágico.


Entró en la lista de películas que podría degustar en el pasado Festival de San Sebastián por su título, y se quedó porque venía bien con el horario. El ansia de sumar una muesca más me hizo apostar por un documental argentino sobre su voraz apetito cárnico y, como en las buenas historias, terminó convirtiéndose en uno de los mayores aciertos del año.

Mariano Cohn y Gastón Duprat, los directores, juegan a mostrarnos la obsesión de un país con la carne de vaca usando una fotografía cuidada y artie, como si el mismísimo Alrich Seidl hubiese intentado hacer una versión bonaerense, bienintencionada y gastronómica de 'Im Keller’.

Mordaz, sugerente y ácida, este documental se termina convirtiendo en un divertido y cariñoso homenaje crítico a todo lo que trata.

Cars 3

Cars 3’, relevo McQueen


Si 'Cars' era 'Rocky III', 'Cars 3' empieza como 'Rocky IV' pero gana al convertirse en aquello que debió suceder entre 'Rocky Balboa' y 'Creed'.

En Pixar se han acomodado un poco, no lo vamos a negar, pero es curioso que hasta en su franquicia de saneamiento de cuentas logren, aunque sea en pequeños momentos, seguir sorprendiendo al público con atrevidas decisiones.

Solo por ver cómo en una película infantil se asume un intercambio de roles como el que presenta ‘Cars 3’ en su recta final, casi merece la pena tragarse las correctas pero repetitivas vueltas que forman parte del resto de la carrera.

En la Vía Láctea (On the Milky Road)

En la Vía Láctea’, vuelven las locas, locas aventuras balcánicas de Kusturica.


Grupo de música, surrealismo onírico y pobreza imaginativa, el serbio está en su salsa.

Emir Kusturica nos cuenta la historia de un lechero que cada día atraviesa una zona en guerra para llevar mercancía a los soldados. Una lugareña enamorada, una misteriosa novia, un reloj que come manos y una serpiente que salva vidas, son solo algunos de los ingredientes de esta fábula sobre imposibles que están al alcance de la mano.

Recargado pero sin pasarse, el realizador vuelve a alegrar a su público y convencerá a más de un rezagado. De regalo, nos recuerda a todos por qué Monica Bellucci debería seguir en nuestros corazones.

7/8/17

La guerra del planeta de los simios (War for the Planet of the Apes)

La guerra del planeta de los simios’, Caesar: Parte III.


Tras aquel petardo llamado ‘El planeta de los simios’ (Tim Burton, 2001), ¿a quién le iba a apetecer volver al mundo de los monetes? Solo habían pasado diez años del intento de Burton de vendernos que, una saga que esquilmó la idea original con cuatro secuelas durante la primera mitad de los años 70, podría volver a tener adeptos.

El horrible título tampoco ayudó y muchos de los que nos metimos a ver ‘El origen del planeta de los simios’ (Rupert Wyatt, 2011), lo hicimos cabizbajos. La sorpresa fue total, casi tanto como cuando tres años después volví a desconfiar al comprar la entrada de ‘El amanecer del planeta de los simios’ (Matt Reeves, 2014) y, por segunda vez, salí fascinado.

Esta vez tenía ganas, especialmente porque olía a cierre y nada le podía venir peor a las dos primeras y sorprendentes entregas que volver a estirar la saga ad infinitum. Por suerte, Matt Reeves y compañía piensan como nosotros y han sabido rematar una trilogía extraña, a destiempo y, sí, maravillosa.

La guerra del planeta de los simios’ tiene espíritu crepuscular en paisajes nevados, héroes a la desesperada y un protagonista que cierra un arco en tres actos de los que es difícil encontrar hoy en día en la ficción. Y s que ya nadie pone en duda el trabajo de Andy Serkis, pero no por ello hay que dejar de señalar que lo que ha logrado en esta entrega es inconmensurable.

Todo esto adornado por una partitura de Michael Giacchino que, como queriendo ayudar a Reeves a cerrar el círculo, viaja a otra época buscando una instrumentalización y ambientación digna del Jerry Goldsmith que musicalizó la aventura del 68.

Que lo manido de la historia, y los espantosos nombres elegidos, no alejen a nadie de la que ya es la segunda gran trilogía estrenada por completo en el siglo XXI. Dada su grandeza, debieron titularse ‘Caesar’, ‘Caesar: Parte II’ y ‘Caesar: Parte III’.


Y aquí la lista completa, que podéis cotillear mejor en Letterboxd, donde mantengo la de Heston en primera posición más por vergüenza que por convencimiento.



6/8/17

Baby Driver

Baby Driver’, booom, en tu cara.


Edgar Wright lleva jugando con la música en sus historias desde que se estrenó en la gran pantalla con la gloriosa ‘Zombies party’. Supo repetir fórmula en ‘Arma fatal’ y lo llevó un paso más allá en ‘Scott Pilgrim contra el mundo’, donde las canciones ya sí eran parte fundamental del argumento en su totalidad, no solo de algunas escenas.

Tras la no del todo redonda ‘Bienvenidos al fin del mundo’, y su desencuentro marvelita, tocaba afianzar su carrera, demostrar que no había sido un potente comienzo que se iría desinflando y que Kevin Feige y compañía habían perdido una gran oportunidad. Y, gracias de nuevo a la música, lo ha logrado TODO.

Baby Driver’ es gozo absoluto pista a pista, circulando virtuosamente en un argumento meticulosamente minutado que juega y evoluciona dando la misma importancia a personajes y tracks.

Con una clásica historieta de atracos llena de clichés, logra embelesar a aquel que se deje llevar por la maestría con la que todo esto ha sido planeado, realizado y montado. Estará en mi top 5 del año en diciembre y puede que solo sea mi tercera o cuarta favorita del quinteto de películas que lleva estrenadas Wright. Así de genio me parece.

Llega de noche (It Comes at Night)

Llega de noche’, reiteración bajo mínimos.


Si es que ya lo hemos visto muchas veces. Que sí, que cuando tienes un presupuesto bajo hay que darle vueltas al guión hasta sugerir mucho sin enseñar nada. Y ya lo sabemos, el ser humano es despreciable y nuestro miedo nos hace más peligrosos que casi cualquier amenaza real pero, ¿de verdad otra vez esto y solo esto?

Por muy cierto que sea, lo del homo homini lupus lo hemos repasado tantas veces que no puede ser la única base de un argumento. Si no hay un giro, una guinda, un soplo de aire fresco, el resultado puede ser algo tan planito y correcto como ‘Llega de noche’, una historieta bien realizada sin gancho alguno salvo su tremendamente engañosa campaña de marketing.

Colossal

'Colossal’, príncipes azules y otros monstruos de barrio.


Cuarta alegría en pantalla grande de Nacho Vigalondo. El reparto internacional y los efectos visuales de su fantasiosa excusa, no han impedido que lo mejor de su cine (los cenizos dirán que lo peor) se haya filtrado en cada segmento de esta gloriosa propuesta.

La premisa es muy simple: una joven perdedora norteamericana descubre que, de algún modo, está ligada a un gigantesco monstruo que cada noche destroza la ciudad de Seúl. Y ya está.

Con la mejor versión de Anne Hathaway hasta el momento, y un sorprendente Jason Sudeikis lejos de su registro habitual, Vigalondo logra contarnos una historia, incluir trasfondo, tortazo, kaijus y algún que otro chiste patrio que dobla el sentido de un gag a aquellos que tenemos la suerte de compartir nacionalidad con el "mainhead" tras el proyecto.

Divertida, loca, a ratos imposible y con momentos de drama mucho más incómodo y logrado de lo que nadie esperaba, es imposible que no aplauda con ganas todo lo que narra esta "jefaza contra capullo".


Y ya que estamos aquí de tranquis, y que dar envidia es sanísimo, os dejo unas fotos de la magnífica banda sonora de Bear McCreary cortesía de Mondo. Placer adulto.

Wonder Woman

Wonder Woman’, luz entre las sombras.


La princesa Diana de Gal Gadot ha conseguido ofrecer en un título el carisma que a otros les ha costado tres películas. La actriz aporta luz, fuerza y esperanza a un universo absolutamente necesitado. Es una maravillosa Wonder Woman y, por suerte, no está sola.

Chris Pine logra/le ha tocado un sidekick romántico que demuestra que, como nos temíamos, las novias de los protagonistas llevan años siendo desperdiciadas como simples decorados.

Y es que el verdadero acierto de Patty Jenkins y su equipo ha sido crear una película de personajes para una gran producción que, precisamente, necesitaba vender a esos personajes. Pese a compartir la misma flaqueza argumental, acierta en todo lo que no supo hacer Marvel en ‘Capitán América: El primer vengador’ (Joe Johnston, 2011), o la propia DC/Warner en sus títulos anteriores, generando interés hasta por secundarios que, esta vez sí, ayudan a que entendamos y disfrutemos mejor de la heroína del cartel.

Una lástima que todo esto ocurra ahora en esta segunda década del siglo XXI, un momento en la que las facilidades del rodaje digital, y una moda imparable, han elevado la duración media de los blockbuster a unos 130 minutos. Esa media hora extra respecto al tajo que un productor noventero le hubiese metido al montaje inicial, solo aporta una insoportable reiteración de excusas argumentales innecesarias. Algunas, como el origen del villano y su rebelión, llegan a explicarse explícitamente hasta en tres ocasiones, cada una con su respectivo recurso narrativo, mientras es el tema de conversación de la protagonista con gran parte de los secundarios durante toda la película. El espectador adulto no lo necesita, los niños aun menos.

5/8/17

Animal de compañía (Pet)

Animal de compañía’, ese acoso de moda.


Seth y Holly se conocen. A Seth le gusta Holly y decide que debe estar con ella, es entonces cuando Holly conoce a Seth y, por suerte, cuando Seth, realmente conoce a Holly.

Puede que no sea mi mejor sinopsis (o sí), pero más o menos de eso trata esa pequeña cinta firmada por Carles Torrens (‘Emergo’) y protagonizada por Dominic Monaghan y Ksenia Solo.

Resultona, que no redonda, es capaz de entretener hasta el final gracias, especialmente, a que todo dura lo que tiene que durar, y ni un minuto más. Lo del premio en Sitges al mejor guion, bueno, puede que sea pasarse un poco.

I Am Not a Serial Killer

I Am Not a Serial Killer’, la virtud de pasar desapercibido.


Debido a la prácticamente inexistente campaña promocional, y a sus aplaudidos pases en horarios humildes de diversos festivales de género, ‘I Am Not a Serial Killer’ es una de esas películas de las que solo se habla en bajito en círculos más bien pequeños. Gracias a esto, cuando te topas con esta pequeña joya de Billy O'Brien, la sorpresa en aun mayor.

Con Max Records como protagonista y Christopher Lloyd de sublime secundario (que no cameo), nos cuenta el relato de un apocado chico del Medio Oeste norteamericano que no quiere convertirse en un cliché con patas, como la película en sí misma. Por suerte, ambos lo logran.

Pequeña, estilosa y con sorpresa, será un placer para todo aquel que la descubra sin saber nada de ella. Tú, que ya has leído esto, te sorprenderás menos. Perdón.

La momia (The Mummy)

La momia’, mis muertos.


110 minutos de oscuridad para disimular que las escenas de acción (el 90%) no se han sabido resolver y no vienen ni van a ningún sitio. Todo lo que sale en cámara está desaprovechado, intérpretes, maquillajes y decorados incluidos. Nada luce, nada sirve, nada funciona.

Lo único bueno, aunque no luzca como debería, es que Sofia Boutella tenga un papel importante en una peli grande. Que ella lo pete, esa es la meta. Una lástima que la trama egipcia de este universo termine en un impasse extraño e incómodo en el que debemos entender que la actriz, casi una razón de peso para tragarse este truño, no tiene por qué ser la muerta vendada del universo cinematográfico de monstruos que Universal pretende iniciar con este desastre.

Por otro lado, la simpatía de Annabelle Wallis, el director Alex Kurtzman y la propia Boutella en las entrevistas fue inversamente proporcional a la calidad de la peli, todo hay que decirlo. De Tom Cruise no sé nada porque no soy Pablo Motos, pero parece que estuvo muy majo con los fans en la alfombra roja (si yo quiero hablar bien de la peli pero es que...).