28/8/16

Star Trek: Más allá (Star Trek Beyond)

'Star Trek: Más allá', fin del mega evento, regresa la serie.


Puede que a los quemados por la promoción de muchos de sus productos les siga molestando, pero J.J. Abrams resucitó esta franquicia cuando se encontraba en un momento de letargo incontestable. Lo hizo a golpe de acción, épica estelar y tono altivo, como olvidando parte del carácter que hizo grande al título en televisión pero dotando todo de un fuerza que rara vez tuvo en la pantalla grande.

Tras una segunda parte cumplidora, aunque con cierto regusto decepcionante para gran parte del público, Justin Lin toma el relevo encargándose de un guión firmado por Doug Lin y aderezado por Simon Pegg. El resultado es una cinta de acción con mucho chiste que se aleja de su condición de gran momento para su historia y se acerca a la aventura episódica de Gene Roddenberry lleva en su corazón.

Por el camino hemos perdido cierta rotundidad, pero el aire serial aporta una alegría y vivacidad a sus personajes que llega hasta el patio de butacas. La pareja formada por Bones (Karl Urban) y Spock (Zachary Quinto) se lleva gran parte de la gloria, pero el resto de dúos encajan como un guante en esta nueva versión colorida.

En cuando a los nuevos, Sofia Boutella roba cada plano en el que aparece mientras que Idris Elba desaparece. En su defensa, digamos que tenía complicado llamar la atención de nadie. Su villano es uno de los dos grandes palos de la película.

El otro es, sorprendentemente, lo caótico de la dirección cuando la acción se vuelve frenética. Es curioso que hayan elegido a un realizador como Justin Lin para dotar de caña a la película y que el responsable de algunos de los mejores y peores capítulos de la saga 'Fast & Furious', haya firmado momentos tan mareantes y poco definidos. Las escenas que mezclan cuatro escenarios de batalla resultan agotadoras debido, en gran parte, al abuso de una cámara giratoria que se esfuerza en enlazar elementos de manera visual. Menos es más y, en este sentido, aquí nunca hay menos.

Dicho esto, la diversión palomitera y el fan service para los trekkies harán que el viaje sea agradable pese a las turbulencias.

Para terminar, y como avergonzado desconocedor del corazón televisivo de todo este mundo, pido perdón por adelantado a los fanáticos a los que les parezca fatal el orden en el que yo dispongo sus versiones cinematográficas. Es lo que hay:


Nunca apagues la luz (Lights Out)

'Nunca apagues la luz', ni estires el chicle.


Se cumplió todo lo que cabría esperar, y es que no creo que nadie esperase demasiado desde que se anunció esta adaptación de un corto de dos minutos y medio que tenía, precisamente en su concisión, gran parte de la gracia.

Además de replicarlo en un pasable prólogo, incluido en el inicio del trailer, el resto no es más que una desesperada búsqueda de excusas para llegar a la misma situación una y otra vez, cansando hasta a los más pacientes por el camino.

Pese a quedarse en unos reducidos ochenta minutos, sigue haciéndose cuesta arriba en esos momentos de trasfondo argumental forzado. Ni la esforzada interpretación de la aun prometedora Teresa Palmer convierten esta cinta en un título a compartir. Lo peor es que debido a su promoción, título y aspecto, podría hacer que espectadores potenciales de 'No respires' decidan perderse un título que sí cumple con todo lo que un seguidor del género podría desear.

Este es el corto del que proviene, un atajo recomendable.


Y aquí el trailer:

21/8/16

Los caballeros blancos (Les chevaliers blancs)

'Los caballeros blancos', trabajo duro en gris oscuro.


Producción belga dirigida por Joachim Lafosse que muestra lo complejo que es realizar una buena acción en una zona de conflicto.

Basándose en hechos reales, muestra cómo los integrantes de una ONG se juegan la vida en una misión más arriesgada de lo normal. El plan es llevarse a 300 niños huérfanos de Chad hasta Francia, donde ya esperan familias de acogida. El conflicto en la zona, los cruces con jefes locales e incluso los ejércitos occidentales desplegados por la zona, harán que cada paso sea más peligroso que el anterior y obligarán a los voluntarios a replantearse su integridad y compromiso.

El tema es tan duro y necesario que no se puede decir que la cinta no sea interesante, pero lo cierto es que Lafosse plantea todo con una planicie televisiva que impide a la tramar levantar el vuelo en ningún momento. Como un duro reportaje preparado, el espectador se temerá lo peor desde el principio y, mientras sucede, nada parece importar mucho.

18/8/16

Cazafantasmas (Ghostbusters)

'Cazafantasmas', I ain't afraid of no ghost!


Remake de uno de esos intocables de los 80 en los que Hollywood anda rebuscando en su profunda crisis de ideas. 'Los cazafantasmas', dirigida por Ivan Reitman y escrita por Dan Aykroyd y Harold Ramis en 1984, fue todo un éxito y ocupó un lugar en el corazón de todo chaval de la época que, ahora, mira con recelo la cartelera.

Había motivos para dudar, empezando porque 'Cazafantasmas II' ya fue algo inferior a la original pese a contar con el mismo equipo y seguir perteneciendo a aquella época mágica tan de moda hoy en día. Por otro lado, la cantidad de refritos reguleros hace que todos nos armemos ante este tipo de propuestas. Los hay que se enfadaron también por el cambio de sexo de los protagonistas, pero prefiero esquivar ese tema por triste y rancio. Además, hemos tenido suerte: todos nos equivocamos.

'Cazafantasmas' es una divertida comedia que actualiza el original salteando todo de homenajes, nuevas ideas y geniales actuaciones. Su tono juguetea con el cartoon mientras logra contar una historia tan simple como funcional. Te ríes y casi todo tiene sentido, ¿tan difícil era?

Lo mejor, sin duda, las cuatro protagonistas. Melissa McCarthy y Kristen Wiig no tenían nada que demostrar, son dos de las mejores payasas del momento y, cuando hace falta, cogen las riendas y conducen la película sin dejar de ser divertidas. Aunque a ratos se echa de menos a la McCarthy más exagerada, la pareja que forma con Wiig hace que me imagine pagando por una precuela donde las vea compartiendo residencia universitaria.

Kate McKinnon es lo mejor que le ha pasado a 'Saturday Night Live' desde la salida de la promoción de Wiig. Es más, es lo único positivo del programa en mucho tiempo. Esta era su prueba de fuego en la gran pantalla y, para saber si ha aprobado, nada como escuchar los entusiasmados comentarios a la salida del cine tipo: "¡¿Pero quién es la rubia?!". Su personaje logra comerse la peli a ratos y, de regalo, casi parece un rediseño del Igon de la serie de animación 'Los auténticos cazafantasmas'.

Esperaba que Leslie Jones fuese la bajona. Sus chistes en el trailer eran los peores y no la soporto en 'SNL', por lo que las expectativas respecto a ella estaban por los suelos. Gracias a esto, la sorpresa fue tremenda. No solo cuela los gags una vez que entiendes el contexto, si no que hasta la construcción de su personaje tiene sentido. Y ya que nadie se corta a la hora de comparar, digamos que está mucho mejor incluida en el equipo que el pobre Ernie Hudson en su día.

Ellas cuatro forman un equipo sin fisuras que reparten chistes importándoles muy poco quién gane en la batalla, luchando por la película y haciendo que el beneficiado sea el espectador. Como las inteligentes y bien enfocadas referencias incluidas por un Paul Feig más inspirado que nunca, todo parece remar a favor.

Puede que le falte algo de rodaje, el hilarante personaje de Chris Hemsworth es tan caricaturesco que, a ratos, se les va de las manos. Lo mismo ocurre con el cameo más esperado, y es que Bill Murray es el único que tiene una aparición doble y, bueno, digamos que parece mantener la desgana que siempre manifestó ante una posible tercera entrega.

Todo esto se podría reparar en una segunda parte que peligra porque, pese a las buenas críticas y a un decente primer fin de semana, la recaudación cayó poco después. ¿Será el boicot o es que la gente se ha cansado de verdad de los remakes? También es casualidad que hayan elegido justo el bueno.

Escuadrón suicida (Suicide Squad)

'Escuadrón suicida', movida promovida por el ayuntamiento.


Si no hay plan, ¿cómo va a salir bien? Warner tiene a su alcance un mundo comiquero absolutamente fascinante y, por una mezcla de prisa y mala praxis, ha logrado que sus cegados fanáticos se estén preguntando si no hay una mano negra detrás, con orejas redondas, entregando maletines a diestro y siniestro para que el resto de los mortales estén de acuerdo en señalar que la cosa no arranca.

Han escuchado a la gente, eso no se lo podemos negar, y me pregunto si ha sido peor el remedio de la enfermedad. Como quien se echa desodorante sin lavarse antes, lo que podría haber sido una película oscura pero falta de picardía, se ha transformado en un sinsentido que busca un tono que no encuentra.

Por mucho que nos guste criticar a las marcas y defender a los directores, la defensa del corte final que hace David Ayer, que también firma el guión, nos obliga a señalar al realizador como culpable directo de que la trama no se sostenga, que el montaje sea un batiburrillo de ideas improvisadas y que los personajes tengan tantos picos y valles como el ritmo de la película.

Will Smith y Margot Robbie no son los Deadshot y Harley Quinn que me gustan del cómic, pero me da igual porque a ratos me convencen. El problema es que hasta con ellos, que posiblemente es de donde más material interesante se puede sacar, tenemos que sufrir incongruencias como una extraña moralina pacifista o la búsqueda de una cordura que nunca debió ser ansiada.


Respecto al Joker, yo entré a defenderlo. Los tatuajes nunca me molestaron en las fotos porque sabía que ni se verían en la película y, conociendo los fundamentos de opinión que viajan por la red por corrientes bien establecidas, esperaba que todo fanboy de Ledger terminase bebiendo los vientos por Jared Leto. Pues no ha sido así y, es más, tampoco yo me puedo subir al carro. Me equivoqué por partida doble.

Me creí toda la parafernalia sobre su implicación y, es más, puede que mucho fuese cierto, pero para crear a ese gangster horterilla no hacía falta ir de Actors Studio. No me importa que salga poco, no es su historia y así debe ser, lo que me molesta es que es el primer Joker que no da miedo en ningún momento.

Con el resto vamos rápido, como la peli. El Diablo solo me gusta cuando se transforma, de Killer Croc salvo la cabeza, se confunden con la introducción de Slipknot si van a usarlo de ese modo y Boomerang y Katana no sé para qué mierdas están ahí. Resulta que lo complicado era tratar bien a tanto personaje luego la mitad son puro relleno. ¿Para qué tanto miembro en esta primera historia? Esto no es un grupo cerrado, elegid a cuatro y a un villano y ya tenéis película. Joder.

En cuanto al contrapunto malvado, es una pena porque vuelven a estar cerca de acertar. Resulta que Rick Flag funciona y, con insinuar que tiene una relación con June Moone, hubiesen tenido suficiente para hacer interesante a los dos personajes sin distribuir tres escenas sueltas por el montaje. Una vez que aparece Encantadora, te crees que han dado en el clavo. Después despierta a su hermano random, cambian su genial diseño por una mierda genérica y empieza el desastre.

Desde que se descubre el pastel, la película desaparece. Lo que hasta el momento habían sido presentaciones deslavazadas con más o menos gracia, pasa a ser una sucesión de escenas en una ciudad en ruinas que puedes creer que siempre ha sido así. Los malos son masillas de ceniza para no poner sangre y el plan no tiene sentido porque, como he dicho al principio, no hay nada ni remotamente parecido a una excusa creible para que ocurra nada de lo que aparece en pantalla.


Todo esto salteado con temones muy conocidos metidos a capón uno detrás de otro, como si hubiesen montado la película con una lista predefinida de caras A de Spotify. Ninguna será asociada a sus escenas por dos motivos: no pegan con lo que se ve y todo el mundo las conocía de antes. No han aprendido nada de Tarantino.

¿Esta iba a ser la macarrada de Warner/DC? ¿Esto era lo de "bad vs. evil"? No hace falta que nombre 'Deadpool', es que hasta la irregular 'Ant-Man' era más corrosiva y se hizo con dinero del ratón con voz de pito.

Que alguien decida el rumbo de este universo, pero que lo haga de una vez y ayude a Snyder, Wan y compañía a encauzar lo que podría haber sido un nuevo espacio de gozo y, de momento, no hay manera.

Eso sí, de verdad, el mejor trailer del año. Puede que por su culpa empezase a sentirme tan mal a los veinte minutos de película.

15/8/16

Estrenos agosto 2016

05/08/16
Escuadrón suicida (Suicide Squad) - Trailer - Crítica 5'5
Mascotas (The Secret Life of Pets) - Trailer
Mi vida a los sesenta (Miss Sixty) - Trailer
Regreso a casa (Gui lai) - Trailer
Hello, My Name Is Doris - Trailer
El verano de May (May in the Summer) - Trailer
La memoria del agua - Trailer
Bella y perdida (Bella e perduta) - Trailer

12/08/16
Cazafantasmas (Ghostbusters) - Trailer - Crítica 7'5
El caso Fischer (Pawn Sacrifice) - Trailer
Al final del túnel - Trailer
Nerve, un juego sin reglas (Nerve) - Trailer
El profesor de violín (Tudo Que Aprendemos Juntos) - Trailer
Biagio - Trailer
Black - Trailer
Hielo (Gelo) - Trailer
Human - Trailer

19/08/16
Star Trek: Más allá (Star Trek Beyond) - Trailer - Crítica 6'5
Los caballeros blancos (Les chevaliers blancs) - Trailer - Crítica 6'0
Nunca apagues la luz (Lights Out) - Trailer - Crítica 5'0
Peter y el dragón (Pete's Dragon) - Trailer
Secuestro - Trailer
La estación de las mujeres (Parched) - Trailer

26/08/16
Café Society - Trailer - Crítica 7'0
Kubo y las dos cuerdas mágicas (Kubo and the Two Strings) - Trailer
Elvis & Nixon - Trailer
Cuerpo de élite - Trailer
Heidi - Trailer
Viaje - Trailer
Diez años y divorciada (Ana Nojoom bent alasherah wamotalagah) - Trailer
Experimenter: La historia de Stanley Milgram (Experimenter) - Trailer

Jason Bourne

'Jason Bourne', supongo.


Había esperanzas. Tras aquel traspiés en el que el relevo no funcionó, el regreso de Matt Damon a la saga, de la mano de Paul Greengrass, podía haber significado un nuevo empujón, una nueva base sobre la que asentar el futuro. Queríamos que fuese su propia 'Diamantes para la eternidad'.

Lo cierto es que, pese a contar con escenas de acción convincentes y volver a sacar a la luz los trapos sucios más queridos de la franquicia, que este renacer se construya a base de repetir los tópicos más manidos de las adaptaciones de Robert Ludlum duele.

Se deja llevar por esa inercia de gran trama global de episodios viajeros en la que ya entraba 'El ultimátum de Bourne'. Ya no existe la Europa fresca de las dos primeras entregas, incluso la persecución griega huele más a estudio que a intriga en calles vecinas.

Si esto continúa, acudiré sin falta a las citas venideras, pero la ilusión será mucho más comedida. Este es mi orden y, para los despistados con los títulos: 2 > 1 > 3 > 5 > 4.


Sacramento

'Sacramento', el que llevo yo dentro.


Escrita, dirigida, interpretada en cinco papeles diferentes y vendida en la sala en su estreno en Sitges por Carlos Cañeque, 'Sacramento' es una producción artie y low cost que tiene como principal objetivo el lucimiento de su máximo responsable.

Claro que esa no es la versión oficial, se supone que debemos ver las inquietudes del director mientras busca una historia que contar sobre un cura loco, algo que le obsesiona. Mezclando actores en blanco y negro sobre cromas en color, avanzamos por los pensamientos de los personajes que pueblan el metraje, descubriendo que la mitad de la trama se centra en un insoportable seductor del que Cañeque no habla en la presentación, no sé si porque no lo interpreta él o porque directamente no sabe muy bien qué hace ahí esa historia.

Podría colar como experimento de amiguete, pero el obligado palo al cine comercial durante su charla activó mis alertas de pedantería y son ellas las que escriben esto.

Election: La noche de las bestias (The Purge: Election Year)

'Election: La noche de las bestias', me bajo del tren.


Hay franquicias que se descontrolan, sagas que empiezan con una buena idea y que construyen todo un mundo alrededor de lo que la secuela ofrecía. Como ya ocurrió con 'Saw' en su día, 'The Purgue: La noche de las bestias' ha sufrido una mutación similar.

Lo que comenzó siendo un home invasión pasable, se transformó en una violenta distopía no del todo satisfactoria en 'Anarchy: La noche de las bestias'. En esta tercera entrega, ya no hay nada.

Las rocambolescos diseños del cartel vagan por el metraje perdidos, sin otro cometido que el de atraer al público a un título que no logra encontrar su propio tono. Esperpéntica para ser tomada en serio y floja para disfrutarse como locura, me obliga a bajarme de esta franquicia tontorrona y falta de gancho. Una pena.

Mi amigo el gigante (The BFG)

'Mi amigo el gigante', lo que tú me digas Spielberg.


Una de las cosas más maravillosas con la que cuentan los seres humanos que habitan la Tierra de finales del siglo XX a comienzo del XXI, es que cada cierto tiempo tienen en cartel una nueva película de Steven Spielberg.

Incluso cuando dan algo de pereza, como irremediablemente ha ocurrido en esta ocasión teniendo en cuenta la indiferencia de la taquilla, es resultado es positivo para todo aquel que decida ponerse en manos del cineasta durante un rato.

Basado en el famoso cuento de Roald Dahl, 'Mi amigo el gigante' descubre a un Spielberg que puede camuflarse como realizador británico y contarnos un precioso relato sin descubrir que viene del otro lado del charco.

Amable, sincera y sin tapujos, la película logra esa mágica dualidad de divertir y emocionar por igual a niños y adultos, especialmente a aquellos de los segundos que se sientan un poco como los primeros.

Hasta en las peores películas de Spielberg hay escenas destacables, pero esta desde luego no está en ese grupo.

Actualicemos la lista, que da gusto mirarla:


Un espía y medio (Central Intelligence)

'Un espía y medio', es gracioso porque ahora está fuerte.


Toda la película se sustenta en la idea de un chico gordito al que le hicieron la adolescencia imposible, convertido en una mala bestia que trabaja para el servicio secreto. Lo curioso es que, a fuerza de gags continuos, terminas entrando en su juego, sufriendo solo cuando Kevin Hart se deja llevar por una improvisación que en el set debieron encontrar hilarante. Esto sin Dwayne Johnson hubiese sido mucho más complicado.

Una comedia funcional, que gana cuando se vuelve más estúpida y con algunas escenas de acción realmente interesantes.

En vez de poner simplemente el trailer, os dejo con una entrevista realizada a Rawson Marshall Thurber, director, y a las dos estrellas de la función. Gracias a Fotogramas.es ya he conocido a Jack Black y a The Rock, a ver si sigue la racha y el Chuache se estrena algo...

14/8/16

Independence Day: Contraataque (Independence Day: Resurgence)

'Independence Day: Contraataque', movidas tochas del espacio exterior.


Roland Emmerich, el alemán más norteamericano de la historia, ya no sabe qué hacer para matarnos. Peligrosos proyectos militares, mundos paralelos, monstruos descomunales, calentamiento global, paranoias de calendario, terrorismo localizado y, claro, alienígenas terriblemente cabreados.

Estos últimos han vuelto para hacer que la bobada original parezca un guión firme y sesudo, con personajes complejos y cierta lógica argumental. Pero si 'Independence Day: Contraataque' triunfa en algo, es en prometer una nueva secuela que enmendará la plana a esta misma, escalando un nuevo peldaño hacia la locura audiovisual. Emmerich en una orgía muy dura con Uwe Boll y Alex Proyas, todo pagado por Michael Bay, eso es lo que espero de 'Independence Day: América conquista el espacio' (título sugerido por un servidor).

Aun así, casi merece la pena por ver a Jeff Goldblum pasando el rato, la relación casi culminada de los científicos maduritos y a Bill Pullman en pantalla grande, que siempre es un detalle.

Sobre los bichos, sus naves y los efectos especiales, es como si no existiesen. Es todo tan grande, peligroso y amenazante, que lo que llama la atención es la falta de interés que generan en el espectador medio durante las largas dos horas de metraje.

A ver si es verdad que en la siguiente se suelta la melena de una vez y el título es tan infecto que nos gusta a todos.

Buscando a Dory (Finding Dory)

'Buscando a Dory', sigue estrenando.


Sería interesante saber hasta qué punto querían en Pixar hacer una secuela de 'Buscando a Nemo' y cuánto hay de secuela forzada. No hay duda sobre la calidad y grupo de fans de esa primera aventura submarina de Andrew Stanton, pero me pregunto si este proyecto ha estado más impulsado por la facilidad de contentar a los aficionados que por las ganas de contar una nueva historia.

El resultado es positivo, una aventurilla que repite esquemas, funciona en los chistes y presenta algunos buenos personajes, pero esa falta de riesgo, ese olor a secuela que inevitablemente está presente desde que aparece el trio protagonista hasta el no del todo correcto final, hace que olvide el título con más facilidad que las grandes hazañas narrativas de la marca. Eso sí, lo de los leones marinos es maravilloso.

Así queda mi pixarlist:


Dioses de Egipto (Gods of Egypt)

'Dioses de Egipto', ¿por qué nos habéis abandonado?


El bueno de Alex Proyas siempre ha estado loco. La esperpéntica y embriagadora esté tica de 'El cuervo', la osada 'Dark City' o el final de 'Señales del futuro', dejan claro que no estamos ante un realizador corriente, si no ante uno de esos tipos extraños que, de un modo u otro, han conseguido hacerse un hueco.

Cuando se le encarga algo y la presión de la productora hace acto de presencia cortándole las alas aquí y allá, aparecen cintas de estudio como 'Yo, robot', que dependiendo de cómo te pille lograrás disfrutar o no. Yo no.

Cuando llega el dinero pero, por lo que sea, nadie frena a la bestia y no ponen a nadie el volante, ocurren cosas como 'Dioses de Egipto', un despiporre audiovisual que hace de la exageración gala y pantomima, seguramente no de un modo consciente.

Es extremadamente complicado disfrutar de esta película fuera del ámbito de la comedia no pretendida pero, bien rodeado y una vez allí, no van a faltar risas a su costa. Lo mismo va de eso, yo qué sé.

22/7/16

Expediente Warren: El caso Enfield (The Conjuring 2)

'Expediente Warren: El caso Enfield', vuelve el exceso.


Posiblemente una de las películas de género que más expectativas a logrado en años. La culpa la tiene 'Expediente Warren: The Conjuring', una maravilla que James Wan se sacó de la manga uniendo el añorado terror ambiental con gotitas del cine más comercial actual. Y el problema, irremediablemente, viene de la temida comparación.

En 2013 todo era nuevo. Nadie esperaba algo que pasase a la posteridad, si bien habíamos disfrutado de anteriores obras del director como 'Saw' o 'Insidious', era difícil adivinar la que se nos venía encima con aquella joyita.

Esta vez todos estábamos listos, ansiosos y sedientos de buenas atmósferas, momentos de tensión y repuntes humorísticos y musicales para embellecer el conjunto. Y lo cierto es que lo ofrece, todo lo bueno de la primera está en la segunda, pero todo lo que supo esquivar, aquí aparece como si siempre hubiese estado presente, como si nadie hubiese destacado su ausencia como algo positivo.

Volvemos a disfrutar de grandes momentos de tensión filmados con un gusto envidiable, cierto, pero terminan en una insoportable subida del audio para disfrute de amantes del terror de los 2000.

Vuelve el misterio de lo oculto en el más allá, pero se hace visible desde el inicio con hasta tres representaciones de monstruos que no terminan de apetecer y que son absolutamente expuestos antes de llegar ni a la mitad del metraje. Dame una entidad maligna, no a la mezcla de Jack Skellington y Marilyn Manson. Asusta mucho más el retrato cuando sólo es un retrato, la imaginación siempre es mucho más aterradora que unos afilados dientes ensangrentados sin ningún sentido.

Vuelven las canciones que nos sitúan en la época, pero esta vez metidas a capón y usando recursos tan manidos como el picadito de imágenes londinenses con el 'London Calling' de The Clash que termina uniendo el delay final con una conversación. Joder que me encantaba el tema, pero odio esa mierda desde que la usaron por décima vez para lo mismo.

Y en cuanto al caso real, digamos que si en la de 2013 se usaba la experiencia verídica de los Perron como punto de partida y fondo para que Wan ampliase con elementos cinematográficos, aquí no es más que la introducción de una sobrecargada historia que busca un final de resolución detectivesca, mucho más cerca de encontrar al asesino de puzzle que de exorcizar a nadie.

En definitiva, una pena. Si esta fuese la primera, admito que estaría destacando todo lo bueno que tiene y diciendo que es una película más que competente, una recomendación interesante para los amantes del género. Pero, como viene de donde viene, es inevitable destacar sus tropiezos, elementos que hacen que disfrutemos muchos menos de sus aciertos y que nos obligan a pensar que Wan, además de buen gusto, tuvo suerte.

Y ahora, porque sí, ordeno sus películas como a mí me gustan:


Dos buenos tipos (The Nice Guys)

'Dos buenos tipos', glory bendit.


Cuando todo funciona, abandonas la sala con una sonrisa similar a la que debió poner el bueno de Shane Black al leer el guión terminado por primera vez.

Todo lo que apuntaba en 'Kiss Kiss, Bang Bang', y que tuvo que relegar a un escueto prólogo en 'Iron Man 3', explota por fin en su mejor película como director, y uno de sus tres mejores trabajos como guionista.

Viajar al noir Los Angeles de los 70 es siempre maravilloso, pero si además se hace desde el cachondeo y la exageración cartoon, el placer es tan embriagador como las sustancias en pantalla.

Los nunca demasiado expresivos Russell Crowe y Ryan Gosling se pican a ellos mismos, cediéndose espacio en pantalla cuando uno lo necesita pero divirtiéndose como nunca en los momentos descocados.

El guió de Black está lleno de regalos para las dos estrellas, pero también para un público ansioso de inmiscuirse en el misterioso asesinato de una actriz porno, la supuesta aparición de la difunta y la inexplicable huída de una amiga de la víctima.

La cámara se excede cuando quiere, como recordando que 'Sin City' y otras barrabasadas modernas son todas hermanas de padre, pero la mayoría del metraje está al servicio del guión y la ambientación, una dupla que se ha fundido en un solo ente placentero, como el whisky y los puros.

Una historia maravillosa, divertida y embriagadora, como lo que Paul Thomas Anderson no terminó de hacerle a Pynchon en 'Puro vicio' por respeto a la paranoia.

Green Room

'Green Room', cuando el bolo se complica.


Escrita y dirigida por Jeremy Saulnier, que ya llamó la atención con 'Blue Ruin', cuenta el problemilla con el que se topa una banda de punk de mala muerte al tocar en un garito nazi. Al principio la tensión se sostiene por aquello de que los extremos se juntan, pero una sorpresita en el backstage dejará al grupo encerrado y rodeado de skinheads con ganas de sangre.

Tensa, agobiante e inclemente con el espectador, la cámara baila entre el encierro de los asediados y los planes de los que amenazan desde fuera.

Con un reparto plagado de caras más o menos nuevas, terminan destacando los que sí tienen nombres conocidos como Imogen Poots y Anton Yelchin, perfectos en sus roles acobardados, o el mismísimo Patrick Stewart como ingobernable mandamás de los violentos.

Título a recomendar a todo amante de la tensión, imprescindible para aquel que haya tocado con una banda en garitos en los que, en algún momento, ha pensado en salir por patas. Si no te interesa nada de esto, tiene otra excusa más: ver una enfrentamiento entre el Capitán Jean-Luc Picard y el nuevo Chekov.

Warcraft: El origen (Warcraft)

'Warcraft: El origen', armaduras gordas, orcos descoloridos.


Excusatio non petita accusatio manifesta, pero como nos conocemos: soy consumidor de fantasía habitual y antiguo jugador de 'Warcraft II: Tides of Darkness' y 'Warcraft III: Reign of Chaos'. Pese a no haber caído en las redes del 'World of Warcraft', creo que estoy muy cerca de ser el público objetivo de esta película. Y dicho esto...

Uno de los mundos más exitosos de la historia de los videojuegos online llega a la gran pantalla, y lo hace de la mano de Duncan Jones, promesa del cine de ciencia ficción con un par de títulos absolutamente recomendables en su haber.

Universal lo ha dado todo, incluyendo en ciertos carteles un "The Beginning" que ha permanecido junto al título español y que tiene como finalidad dejar clara la intención de principio de franquicia, como si quisiesen hipotecarse al estilo Disney y presentar un calendario de secuelas a diez años vista.

Tenían la intención, un buen equipo y un material complejo pero con posibilidades, ¿cuál ha sido el problema? Supongo que no han logrado domar a la bestia.

El guión de Charles Leavitt y el propio Jones, nos presenta a una miríada de personajes en pleno conflicto, muy preocupados por lo que están haciendo, como si esta fuese la batalla de su vidas. Cuando conseguimos entender el escenario, descubrimos que aun no sabes que sí, que puede que se enfrenten a un acontecimiento clave, pero que cuando la cinta comienzo aun no tenían ni idea, ¿por qué tanto mosqueo?.

Esa preocupación constante por casi nada, logra quitar importancia a los conflictos cuando por fin llegan. Encontrarnos a todo bicho viviente inmerso en una supuesta aventura sin presentación previa, hace imposible posicionarse con nadie. A esto no ayuda el soberano esfuerzo en lograr personajes blancos en ambos bandos, dejando que ese choque entre dos mundos parezca solo el capricho de un tipo al que tampoco terminan de tragar sus propios seguidores.

Todo esto avanza a trompicones, abriendo todas las subtramas necesarias para ramificar el ansiado futuro de la franquicia, ignorando por el camino a los pobres espectadores de esta presentación.

Solo los más versados entenderán cada decisión tomada y, aunque algunos sigan defendiendo que eran el único target, lo invertido no es si no una prueba tangible de su error. Esta película no está pensada para satisfacer a académicos y críticos de mirada altiva, pero tampoco para esquivar a todo aquel que no conozca el cuento de antemano o no se contente con repetir en otro formato.

Eso sí, Duncan Jones está perdonado. Dirigió 'Moon', puede hacer lo que quiera.


10/7/16

Tres recuerdos de mi juventud (Trois souvenirs de ma jeunesse)

'Tres recuerdos de mi juventud', y la chica que transcurre por ellos.


Otra de las elegidas para terminar una jornada a las tantas en San Sebastián, arriesgándome a que el director, Arnaud Desplechin, quisiese colar algo tan plano como su anterior 'Jimmy P.'.

La verdad es que mejor sí que es, aunque no sé si como para hacer ese esfuerzo de la vigilia festivalera. La trama repasa la infancia de un joven francés que recuerda la difícil convivencia con su madre, un curioso viaje de estudios y la turbulenta gran relación sentimental con la mujer de su vida.

Desordenada y arrítmica, 'Tres recuerdos de mi juventud' funciona durante la hora y cuarto que dura la historia de los jóvenes enamorados. Los 30 minutos iniciales despistan marcando un esquema que nunca se sigue, y el epílogo final no termina de estar bien resuelto. Si nos quedamos con esa sección que debería ser la película en sí, la nota media sube. Pero, como no es así, pues no.

Lobo (Theeb)

'Lobo', paseo otomano.


Nominada por Jordania a mejor película de habla no inglesa en la pasada edición de los Oscar, la opera prima de Naji Abu Nowar es una tensa aventura por el desierto, un versión a escala 'Lawrence de Arabia' sin la magia de aquella pero con buenas intenciones.

Sigue el día a día de Theeb y Hussein, dos hermanos beduinos que guían a un oficial del ejército británico hacia un pozo camino de la Meca.

El problema radica en su tono, demasiado dramático para ser una epopeya de descubrimientos pero floja como para thriller de supervivencia. Ese terreno entre ambos mundos hace que. al final, se olvide con facilidad.

2/7/16

X-Men: Apocalipsis (X-Men: Apocalypse)

'X-Men: Apocalipsis', el fin del mundo, onemoretime.


Al final, la culpa la tiene Matthew Vaughn. Tras los dos grandes primeros capítulos con los mutantes, la cosa se vino abajo a la tercera, pura inercia, y con el ridículo exploitation de Lobezno. Nos podíamos haber quedado ahí, pero no, a Vaughn le picó el gusanillo y reformuló el invento con la que hasta ahora sigue siendo la mejor entrega.

Fue entonces cuando Bryan Singer se enfadó y dijo que la pelota era suya, que iba a jugar él. Y lo cierto es que tiene su encanto, sabe hacer varios trucos que no puedo negar que no sean como para aplaudir, pero los repite tanto que dejan de asombrar.

Y ese es el principal problema de esta película, un título que me hubiese fascinado de llegar antes que el resto, bajando así la nota de sus predecesoras en ese hipotético futuro pasado. Y si os estáis liando, es porque estoy intentando hacer un homenaje a la imposible línea temporal del mundo mutante cinematográfico.

Los nuevos funcionan, el grupo formado por Cíclope, Jean Grey, Rondador y Júbilo promete. En el bando enemigo la cosa no está tan clara, ni el diseño de Apocalipsis funciona ni se ha logrado que impresione su séquito. Tormenta se salva, espero con ganas su incorporación a la pandilla molona, pero Angel y Psylocke no terminan de servir para mucho.

James McAvoy y Michael Fassbender siguen cumpliendo, porque no saben cómo no hacerlo, pero la rutina y la falta de un director con verdaderas ganas de asombrar parecen ir minando a los personajes. Esto se acentúa especialmente en una Jennifer Lawrence apática y desesperada por salir del rodaje, haciendo que sus escenas sean aun más incómodas que las de los capítulos finales de 'Los juegos del hambre'. Si saben que no quiere, ¿para qué la invitan?

Y el resto es una repetición de patrones: Magneto está exiliado, se une con los malos por motivos equivocados, su gran poder hace que deban intervenir sus colegas, entra en razón, salva el mundo y, apenado, se exilia. Y vuelta a empezar.

La reiteración hace que Singer no solo calque bases argumentales, si no detalles específicos que en su día funcionaron. ¿Os gustó la genial escena de Quicksilver? Pues aquí la tenéis otra vez, pero mucho más larga y sin el elemento sorpresa. Queredme.

Una cinta a medio camino, la peor de las buenas, la mejor de las malas y, curiosamente, con el mejor momento del sixtipidor de las garras en toda su carrera como tipo enfadado con patillas.

Aquí mi muta-ranking, que si no lo pongo reviento:


Más allá de las montañas (Shan he gu ren)

'Más allá de las montañas', la vida es lo que tiene.


Esta producción china cerró una de mis maratonianas jornadas en San Sebastian, puede que erroneamente. La culpa sólo la tengo yo, que ya sé que ver a Jia Zhangke de madrugada es deporte de riesgo, pero así programo los horarios: sin red.

Un relato en tres momentos temporales diferentes que comienza con un trio de amigos en 1999, justo cuando ella debe decidir con quién quedarse. Los dos tercios restantes de la peli corresponden a las consecuencias de su decisión en 2014 y 2025, especialmente en lo que concierne a su hijo.

El olvido de algún personaje, la actuación regulera de otros y la tontería imperante, podrán echar para atrás a aquellos que desconozcan las libertades que suele tomarse el director. Más fácil de olvidar que de ver, contiene grandes momentos pero, en general, a mi no me ha llegado como querría.

La bruja (The Witch)

'La bruja', ven a jugar al bosque, tenemos animales.


Menos mal que, de vez en cuando, pasan cosas como estas. Milagros macabros y oscuros, envueltos en una bruma hipnótica que te lleva de la mano hacia donde sabes que nunca deberías dirigirte. Una orgía de religión, paganismos y sombras compartidas donde bailar alrededor de una hoguera.

Bendito sea Robert Eggers, porque nos ha llevado a uno de los rincones y momentos más encantadoramente enfermos de nuestra existencia. Una Nueva Inglaterra embarrada, llena de hombres temerosos de Dios y mujeres asustadas del hombre. Casi parece que el maligno se paseaba sin reparo entre sus iguales a mediados del XVII.

Un reparto perfecto, comandado por el desmesurado Ralph Ineson y con Anya Taylor-Joy como la cegadora luz oscura que nos atrae como moscas a la miel.

Y Black Phillip, o el conejo, o el cuervo, o donde decida Eggers que debemos entender que ha decidido posarse lo podrido, corrompiendo todo a su paso y apagando la tenue luz que casi pedía a gritos dejar de existir.

Un regalo del de abajo, ataviado de clásico, como sabiendo que, en el fondo, los dos bandos se quedaron encerrados en la época en la que los de aquí decidimos que estaban más presentes.

Huíd los que prefiráis el terror de los 90/00, aquél de otorragias sorpresivas, que en una película con este título os hubiese mostrado a una bruja.

Si aun dudas, o si has disfrutado y ahora necesitas más, hice este listado de recomendaciones a las que me olía esta película para Fotogramas.es:

5 películas que inspiraron ‘La bruja’, y otras 20 que rondan parajes similares

30/6/16

Estrenos julio 2016

01/07/16
Independence Day: Contraataque (Independence Day: Resurgence) - Trailer - Crítica 4'5
Antes de ti (Me Before You) - Trailer
Esperando al rey (A Hologram for the King) - Trailer
Demolición (Demolition) - Trailer
Todos queremos algo (Everybody Wants Some!!) - Trailer
Un amor de verano (La belle saison) - Trailer
Mi panadería en Brooklyn (My Bakery in Brooklyn) - Trailer
1944 - Trailer
Cuerpo (Cialo) - Trailer

08/07/16
Mi amigo el gigante (The BFG) - Trailer - Crítica 7'0
Un espía y medio (Central Intelligence) - Trailer - Crítica 5'5
Money Monster - Trailer
Viva - Trailer
El verano de Sangaile (Sangailes vasara) - Trailer
Sutak, nómadas del viento (Sutak) - Trailer
Todo saldrá bien - Trailer

15/07/16
Election: La noche de las bestias (The Purge: Election Year) - Trailer - Crítica 4'5
Ice Age: El gran cataclismo (Ice Age: Collision Course) - Trailer
La clase de esgrima (Miekkailija) - Trailer
Infierno azul (The Shallows) - Trailer
Premonición (Solace) - Trailer
Theo & Hugo, Paris 5:59 (Théo et Hugo dans le même bateau) - Trailer
600 Millas - Trailer
The Duke of Burgundy - Trailer

22/07/16
Sacramento - Trailer - Crítica 3'0
Ahora me ves 2 (Now You See Me 2) - Trailer
La leyenda de Tarzán (The Legend of Tarzan) - Trailer
La correspondencia (La corrispondenza) - Trailer
Lolo, el hijo de mi novia (Lolo) - Trailer
Caballo ganador (Dark Horse) - Trailer
Berberian Sound Studio - Trailer
Sunset Song - Trailer

29/07/16
Jason Bourne - Trailer - Crítica 6'0
Zipi y Zape y la isla del Capitán - Trailer
Malas madres (Bad Moms) - Trailer
Miles Ahead - Trailer
La mina (The Night Watchman) - Trailer
Pastel de pera con lavanda (Le goût des merveilles) - Trailer

25/6/16

Absolutamente todo (Absolutely Anything)

'Absolutamente todo', risas british.


Atraídos por la presencia sonora de los Python, o por el aun rentable Simon Pegg como cabeza de cartel, los aficionados se toparan con una divertida y olvidable anécdota que, al no llegar a los 90 minutos, logra llegar al final de un modo más que digno.

Con eso está todo dicho, y es que no hay nada malo que señalar pero tampoco se puede uno explayar más con lo que ofrece. Imprescindible en versión original, al menos si se quiere disfrutar del inmortal grupo británico y del último trabajo a estrenar de Robin Williams, que dobla a un perro bien majo.

Terry Jones se sigue divirtiendo, eso es lo que importa. Al menos es lo que saco en claro de esta comedia que huele a Inglaterra en cada gag. Nadie lamentará su visionado, pero ya no me acuerdo de prácticamente nada.