16/7/12

The Amazing Spider-Man

Hoy he visto The Amazing Spider-Man, una que ya os sabéis todos de memoria.

Ni el cartel dice nada nuevo
Entiendo que si Marvel te vende los derechos de uno de sus superhéroes más famosos lo explotes hasta la extenuación. También comprendo que si tu saga, que empezó de un modo realmente acertado con Spider-Man, se ha ido desvirtuando con la irregular Spider-Man 2 o la triste Spider-Man 3, intentes reflotar como sea un producto que es irrefutablemente rentable.

El problema es que si reinicias una saga, lo que ahora se conoce como reboot, y lo haces tan solo cinco años después de la ultima entrega, tienes que presentar quieras o no grandes cambios y, lamentablemente, The Amazing Spider-Man no los tiene.

Marc Webb es el director y por mucho que intentase parecerse a Nolan y ponerse serio, no lo consigue. En parte porque Spiderman es un personaje gracioso, bocazas y adolescente, no se le puede dar la estética oscura que tan bien le va al guardián de Gotham. Al final las gracietas del trepamuros quedan fuera de contexto y cuando no las hace, aburre.

Trepamuros total
El nuevo Parker es Andrew Garfield, el colega del prota de La Red Social que ya demostró sus virtudes y limitaciones en Nunca Me Abandones. Creo que todos estamos de acuerdo en que se parece más a Spiderman que Tobey Maguire o, al menos, apetece más.

La chica es Emma Stone, una de las adolescente de moda que apareció por primera vez en Supersalidos pero que ya cuenta con importantes protagonistas como en Bienvenidos a Zombieland, Rumores y Mentiras y Criadas y Señoras. Esta chica me gusta y de no ser porque sus diálogos con el prota en la peli son una chorrada, podría estar un rato largo escribiendo sobre ella.

Lagarto lagarto...
El malo malote es Rhys Ifans, el amigo desastre de Notting Hill. Su Dr. Connors es interesante pero tampoco aporta nada nuevo al personaje del comic, la serie y demás productos. Como la película en sí vamos.

La banda sonora es de James Horner que como nos tiene acostumbrados da una de cal y tres de arena. Hay un par de momentos interesantes, y cuando digo un par me refiero a dos detalles de piano que sorprenden. El resto es totalmente olvidable.

¡Esos cuernos!
La larga duración de la película, llega a las dos hora y veinte, se debe a torpes diálogos entre los protagonistas. La gracia de que se queden parados y no sepan qué decirse está muy bien pero no tantas veces. Aunque cuando hablan la cosa no mejora porque incluye frases como “me encanta como besas, besas superbién”.

Las intervenciones de Spiderman en solitario tampoco son demasiado sesudas. Si algo destaca en el trepamuros es lo bocazas que es y las frases insultantes que suelta una tras otra mientras lucha. En la película, quitando la escena con el ladrón de coches que sí está muy conseguida, le oímos decir cosas como “¡pero que asco!” o “¡uala!”.

Lo está flipando
Pero ojo que no todo es negativo. El diseño del traje en azul oscuro me gusta más que el rojo que lucía Tobey, las peleillas están muy bien informatizadas, la escena de probar sus poderes con el skate mola y soy de los que prefieren las telarañas sintéticas a la mutación en las muñecas.

En definitiva, pese a contar con varios detalles interesantes y mejorados, The Amazing Spider-Man se hace lenta y larga. Los diálogos son aburridos y la insistencia por querer contar la historia otra vez desde el principio hacen que deseemos que maten de una vez al tío Ben para que la peli comience. Por cierto, esto no pasa hasta pasada una hora de película.
Emmmma Stonnnne
Aquí el tráiler. Les hubiese ido mejor si todo el rollo de la picadura de la arañita y el poder y la responsabilidad fuese a modo de prólogo como hicieron en El Increíble Hulk, más que nada porque todos nos lo sabemos de memoria y no hace falta, gracias. Un 6.

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