30/1/12

J. Edgar

Hoy he visto J. Edgar, una de cómo el hombre más poderoso del mundo no era más que un triste hombrecillo.

Leo furioso
Tanto para los críticos más gafapásticos como para los modernos más recalcitrantes Clint Eastwood es la monda. A mi personalmente me da igual, sobre todo después del fiasco de Más Allá de la Vida, pero en esta ocasión el tema me interesaba y confié en él. Error.

La trama se centra en John Edgar Hoover, el que fuera director del FBI los primeros 50 años de su existencia. El problema es que no habla tanto de la creación y trapos sucios de la Oficina Federal de Investigación como de la vida privada del protagonista. Vida privada que se resume en una anécdota, no salió del armario.

El Aviador 2
Leonardo DiCaprio interpreta al protagonista y no puedo juzgar realmente su trabajo ya que la película la vi doblada. Generalmente no tengo ningún problema con esto pero reconozco que en esta ocasión el actor de doblaje no se ha esforzado demasiado ya que la voz de niño de DiCaprio es la misma en las escenas en las que hace de jovencito y en las que sale como un Hoover a punto de espicharla. Además la caracterización es tan mala y artificial que impide ver si el actor detrás de la careta está haciendo algo bien o no.

Los abuelos se van de marcha
Armie Hammer, que el año pasado interpretó a los hermanos Winklevoss en La Red Social, es ahora Clyde Tolson, ayudante y algo más del señor Hoover. El problema es que todo el porte y personalidad que aporta al personaje desaparece en los últimos minutos cuando también es caracterizado bajo una ridícula prótesis. Naomi Watts es la secretaria del prota y Judi Dench su autoritaria madre.

El caso es que Eastwood se centra casi totalmente en recalcar lo difícil que le fue a Hoover afrontar sus miedos y cómo su inseguridad era disimulada con una tosca forma de ser. Para esto, 137 minutos que avanzan pesadamente sin ahondar en cuestiones más interesantes. Vale que se habla de oscuros secretos de estado como los inapropiados encuentros sexuales de Kennedy y la relación de la señora Roosevelt con una periodista pero poco más.

El gran jefe
La banda sonora, compuesta por el propio Eastwood, se resume en tres notas de piano repetidas en cuatro o cinco ocasiones durante toda la película. El resto, silencio.

En conclusión, un biopic aburrido y desigual en el que ni se conoce al personaje ni a la institución que dirigió. Además es inevitable no pensar en El Aviador ya que hay varios planos de la película, especialmente los del juicio, donde Hoover se transforma en Howard Hughes. Y que queréis que os diga, la de Scorsese es un ejemplo de todo lo que no es esta cinta.
El de detrás es DiCaprio
Aquí el tráiler. Como historia con el FBI de fondo prefiero Enemigos Públicos, como biopic El Aviador y como recomendación personal El Enemigo Público, joya de 1931 protagonizada por James Cagney y que tiene su propio homenaje en esta peli. Un 4’75.

1 comentario:

  1. jjaja ni me molesto.. me da grimilla ver a DiCaprio así de viejuno...

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