23/1/13

Los Miserables (Les Misérables)

Hoy he visto Los Miserables (Les Misérables), una de agonía, supervivencia y alzamientos.

Genial respetar el icono del musical de teatro
Tras el éxito que supuso El Discurso del Rey era lógico que Tom Hooper tuviese carta blanca para lanzarse a lo que quisiese. La esperada adaptación de uno de los musicales más exitosos del mundo llega así a la cartelera. El precio por entrada es más reducido que el producto original pero supongo que la emoción del directo hace que esta buena película no sea más que una hermana pequeña. Claro que si seguimos subiendo, lo mismo le pasa al musical con respecto a la obra de Victor Hugo. Diferentes adaptaciones que pese a desvirtuar en cierto modo su original, conservan aun un nivel de calidad sorprendente.

La trama, para el que ande un poco perdido aun, nos sitúa en la Francia de principios del siglo XIX. El ex presidiario Jean Valjean incumple su condicional por lo que es perseguido por el implacable Javert. Durante décadas veremos como Valjean se asienta momentáneamente hasta que la aparición de su némesis le obliga a volver a huir. Durante uno de esos descansos conoce a una mujer que muere dejando una hija que decidirá adoptar como propia.

Impresionante escena de apertura
En el reparto no hay precisamente grandes voces pero la mayoría se defienden y salvan su papel con una gran actuación. Es el caso de Hugh Jackman y Anne Hathaway que están realmente impresionantes. Ambos habían cantado juntos anteriormente y parece que fue Jackman el que enchufó a Hathaway para lucirse como una Fantine para el recuerdo y ser nominada por todas partes. El plano de cinco minutos donde canta "I Dreamed a Dream" es el ejemplo perfecto de lo que he mencionado, sin una voz sobresaliente, su actuación es tan sobrecogedora que merece cada premio que gane este año.

Dadle un Oscar a la pobre
Los hay que también merecen cierto reconocimiento. El momento Sweeney Todd que protagonizan Sacha Baron Cohen y Helena Bonham Carter quita un poco de hierro a la trama y realmente se agradece. Los papeles de los dos niños, Isabelle Allen como Cosette y Daniel Huttlestone como Gavroche, son un acierto absoluto de casting y propician otros de los momentos más logrados. Con Samantha Barks como Éponine, papel que ya interpretó en el West End, termino con los más brillantes.

El estirado
El problema llega con Russell Crowe como Javert. No es que cante mal, que tampoco bien, pero es su actuación lo que no convence. No está cómodo cantando y se nota, por eso su cara de amargado no cambia en ningún momento y ni siente ni padece. Su actitud es la misma cuando comienza la película que cuando termina y, para el que no conozca la historia, digamos que pasa por mucho como para demostrar diferentes aspectos del personaje. Otros que no me convencieron fueron Amanda Seyfried como Cosette adulta y Eddie Redmayne como su amado Marius. Entre los gorgoritos de ella que me recordaban a la desagradable Mamma Mia! y la cara de pánfilo de él, parece que lo de Mi Semana con Marilyn no era actuación, era imposible empatizar con la forzada pareja.

Burton was here
La frialdad y cercanía con la que Tom Hooper rodó El Discurso del Rey llega aquí a su máxima expresión. La colección de primeros planos y escenas con steadycam es inabarcable. Esto le ha valido la queja de muchos expertos que han sentido que más que en una película, estaban andando entre el reparto del musical. A mi como marca del director me convence y me gusta.

Los que no apetecen
Otro detalle que hace especial esta película es el modo en el que se ha decidido grabar. Los interpretes que intervienen en un musical graban las canciones meses antes de comenzar el rodaje para aprenderse al dedillo la interpretación. Después solo tienen que mover los labios mientras suena la canción y listo. En Los Miserables se ha decidido grabar las voces en directo para que los actores lo hagan aun más personal y realista. Un pianista fuera del set acompaña al cantante de turno mientras este le escucha por un pinganillo. Esto es algo que han sabido aprovechar a la perfección Anne Hathaway y Hugh Jackman.

Éponine pasando frío
La escenografía, siendo muy buena, se queda a un escalón de ser grandiosa. Puede que ese sea el problema de forzar la cercanía de los actores, al ser más personal te pierdes el entorno. Las imágenes iniciales con los presos tirando del barco y los otros dos o tres planos generales que deben aparecer en la película, dejan al espectador con ganas de más París postrevolucionario. Debo destacar eso sí el genial trabajo de diseño de vestuario de Paco Delgado que opta, con posibilidades, a estatuilla.

La sensación final que deja esta película es algo contradictoria. A mi, que me ha gustado y me parece una producción de una calidad innegable, creo que podría haberse conseguido un producto mucho mejor. Tras disfrutar de sus dos horas y media de canciones ininterrumpidas y ambientación a la altura, creo que no pasará a la historia como uno de los grandes musicales para cine como sí lo ha hecho el original de teatro. Digamos que, viniendo de una obra menor y menos interesante, Tim Burton consiguió algo más redondo con Sweeney Todd, el Barbero Diabólico de la Calle Fleet.

Gavroche!
Aquí el tráiler. Sea considerado o no como un gran musical, lo que no cabe duda es que tiene momentos que no deberías perderte. Un 7’75.

No hay comentarios:

Publicar un comentario